Lectura: Visita Del Papa A Madrid obligará cortes masivos en la Castellana y Recoletos

Visita Del Papa A Madrid obligará cortes masivos en la Castellana y Recoletos

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Madrid empezará a notar desde este viernes el impacto de la visita del papa a Madrid, con cortes de tráfico que se irán ampliando durante 15 días hasta dejar prácticamente blindado el eje de la Castellana y Recoletos en los momentos más delicados de la agenda. El Ayuntamiento activará un dispositivo escalonado para sostener la llegada masiva de peregrinos y evitar que la circulación entre en colapso en el centro.

La zona más castigada será la de la plaza de Lima, frente al Bernabéu, y la plaza de Cibeles, donde se espera una misa con 1,5 millones de asistentes. En Cibeles, las primeras afecciones arrancan este jueves con la descarga de materiales para montar el escenario, y el sábado 23 quedará ocupado de forma permanente el carril derecho de Paseo de Recoletos en sentido norte. Dos días después, se ocuparán las dársenas de autobuses nocturnos y otros tres carriles en el entorno de Cibeles.

En Lima, el plan es igual de agresivo. Desde este jueves se cerrará el carril izquierdo de Paseo de la Castellana en sentido norte, entre Plaza de San Juan de la Cruz y Raimundo Fernández Villaverde, y el 25 de mayo quedarán ocupados todos los carriles centrales en la plaza. El 3 de junio, la plaza quedará completamente cerrada al tráfico rodado, y ningún coche podrá entrar desde ese punto. Un día después, el 4 de junio, Cibeles también quedará cerrada por completo y los vehículos tendrán que rodearla para seguir circulando.

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Los días críticos serán el 6 y el 7 de junio, cuando coincidirán la vigilia juvenil y la misa principal. La vigilia reunirá a más de 500.000 personas y la misa de Cibeles, según la previsión municipal, alcanzará los 1,5 millones de asistentes. El dispositivo busca absorber ese flujo en un espacio ya de por sí saturado en condiciones normales, con la movilidad concentrada en una franja central que soporta el pulso diario de la capital.

sostuvo que las exigencias logísticas de la visita de León XIV “no tienen precedentes” y son “de una dimensión mayor a las de la OTAN”. También defendió el plan como la única salida disponible para impedir el bloqueo del centro: “Esta es la solución que podemos dar en estos momentos para que durante esos días no haya un colapso”.

La secuencia de cierres muestra que el Ayuntamiento ha optado por ir quitando espacio a los coches antes de que lleguen las multitudes, no después. Eso deja a vecinos, conductores y transporte público en una cuenta atrás que se acelerará con cada nuevo tramo ocupado hasta la estancia del Papa en Madrid, prevista del 6 al 9 de junio, y durante los dos días posteriores a su salida.

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