El gobierno federal asignó a la Isla $55.9 millones adicionales por la inflación en la compra de alimentos, y más de 1.2 millones de beneficiarios del PAN podrían ver parte de ese sobrante en su cuenta este año fiscal. La secretaria de la Familia, Suzanne Roig Fuertes, anticipó que se prepara un pago especial entre septiembre y octubre, como ocurrió a finales de septiembre del año pasado, cuando la agencia anunció un desembolso único de $46.10 para los participantes del programa.
Roig Fuertes explicó que ese dinero extra no altera el beneficio mensual que recibe cada participante, pero sí permite repartir entre los beneficiarios las economías que quedan disponibles al cierre del año fiscal. Dijo que ese sobrante mensual suele moverse entre 3% y 4%, y que este año esperan repetir el pago especial que ya se hizo el año pasado. Para una familia que depende del PAN para comprar alimentos, la diferencia no está en una suma fija mensual, sino en un reparto adicional que llega cuando se cierra la cuenta final del bloque federal.
El PAN es el beneficio que se otorga a personas o familias de escasos recursos para la compra de alimentos, y el dinero federal por inflación sigue la misma lógica: no cambia las tablas de elegibilidad ni aumenta de forma directa lo que recibe cada participante. Lo que hace es alimentar un fondo que luego se distribuye entre los beneficiarios, mes a mes, y con más fuerza al cierre del año fiscal federal, que ocurre en octubre. En ese momento también se reparten los fondos no usados y parte del dinero que se ha ido acumulando durante seis meses.
Ese mecanismo explica por qué la secretaria insistió en que el beneficio básico se mantiene intacto aunque haya fondos adicionales. Los sobrantes se reparten entre todos los beneficiarios, y mientras más dinero quede sin usar al terminar el ciclo fiscal, mayor puede ser el porcentaje adicional que llegue en el pago especial. Roig Fuertes dejó entrever que este año ese desembolso podría verse entre septiembre y octubre, justo cuando se liquidan las cuentas del bloque y se hace el cálculo final de lo que corresponde distribuir.
La tensión para los participantes no está en si el programa seguirá operando, sino en cuánto tocará esta vez. El año pasado el pago único fue de $46.10, una cifra modesta pero concreta para quienes dependen del PAN para cubrir alimentos. El dinero no se puede usar para comida preparada para consumo inmediato, alcohol, cigarrillos, detergentes, pañales desechables ni artículos de uso personal, lo que limita aún más la utilidad de cada dólar cuando el presupuesto del hogar ya viene ajustado.
Con el nuevo ajuste federal por inflación ya aprobado y el cierre del año fiscal a la vuelta de la esquina, la expectativa ahora se concentra en el próximo reparto especial. Si se cumple el patrón descrito por la secretaria, los beneficiarios verán otro desembolso adicional entre septiembre y octubre, y no un cambio permanente en su asignación mensual. Esa es la respuesta que deja el panorama de este año: el dinero extra llegará, pero como pago ocasional y no como aumento fijo del PAN.
