José Luis Martínez-Almeida convirtió este miércoles un desayuno político en el centro de Madrid en una breve escena de humor con Isma Juárez, reportero de El Intermedio, cuando le insistió en que necesitaba ir “desesperadamente” a la misa que el papa León XIV celebrará el 8 de junio en el Santiago Bernabéu.
El cruce empezó casi como un juego. Juárez le preguntó al alcalde de Madrid si quería desayunar con él y Almeida respondió: “No, es que hay mejor compañía ahí dentro”. Cuando el reportero le dijo: “Es verdad, está entre los suyos, que es devoto”, el alcalde remató: “Devoto, que no de Vox”. Juárez no lo dejó ahí y contestó: “Bueno, a veces lo parece”.
La escena se produjo durante un acto organizado por Nueva Economía Fórum, y el intercambio fue de los que funcionan por acumulación: una broma lleva a otra, y cada réplica deja ver más de la tensión política que del propio desayuno. Juárez le preguntó entonces si el papa había sido avisado de que “no se puede pasar de decibelios” en el Bernabéu, en referencia a los problemas de ruido que hoy impiden al estadio acoger conciertos. Almeida contestó: “Se puede rezar en voz baja, no hay problema”.
Después, el reportero llevó la conversación al terreno más incómodo. Le preguntó al alcalde si creía que el papa lo detestaba porque tanto Pedro Sánchez como León XIV han defendido la acogida de migrantes. Almeida respondió sin rodeos: “Me cae mal Sánchez, eso está claro”. Juárez cerró la broma con una frase que terminó de resumir el tono del intercambio: “Usted debe pensar que es el Anticristo”.
El episodio dejó una imagen útil para ambos: Almeida exhibiendo soltura en un cara a cara televisivo fuera del hemiciclo y Juárez apretando con ironía hasta arrancar titulares. Pero la frase que más pesa es la del propio alcalde sobre la misa del 8 de junio. No fue una invitación piadosa ni una ocurrencia suelta: fue la respuesta de un dirigente que, en público, aceptó que el acto del papa León XIV en el Bernabéu ya se ha convertido en una cita marcada por la política, la religión y el ruido que rodea al estadio.

