RTVE estrena en La 2 Me meto en un jardín, el regreso de Mercedes Milá a la cadena pública con una serie de 10 entrevistas que cruza jardines singulares y conversaciones sin filtros. La presentadora recorre cada escenario en caravana y convierte el viaje en una road movie entre jardines.
El programa, una producción de RTVE en colaboración con Zanskar Producciones, está estructurado en 10 episodios de 50 minutos y reúne a diez invitados diferentes de perfiles muy distintos: la monja Sor Lucía Caram, el alpinista Álex Txikon, el activista Óscar Camps, la neurocientífica Nazareth Castellanos, el chef Toño Pérez, la periodista Almudena Ariza, el escritor David Uclés, la artista Lucía Dominguín, el político Miguel Ángel Revilla y el presentador Marc Giró. La apuesta es clara: sacar la entrevista del plató y llevarla a espacios que dialogan con cada invitado, desde MariMurtra en la Costa Brava hasta el jardín del Capricho en Madrid, Lur Garden de Íñigo Segurola en Oiartzun, el Botánico Histórico de Barcelona, Cabárceno en Cantabria y el jardín de Ceres en Guadalajara.
El estreno se centra en Quesada, Jaén, donde Milá viaja con su autocaravana para encontrarse con Uclés. Allí recorre las calles adornadas con macetas hasta la Casa de la Cultura, donde asiste a la entrega de un premio al autor. Después, ambos visitan el Museo Zabaleta y Miguel Hernández, y el escritor muestra el origen de La península de las casas vacías ante un muro lleno de notas y dibujos. La ruta sigue en el cortijo familiar de Uclés, con un paseo por la huerta y una comida casera, antes de visitar a María, la abuela del autor.
Esa primera entrega también fija el tono del proyecto: Milá y Uclés reflexionan sobre la obra de Rafael Zabaleta y su vínculo con el mundo rural andaluz, mientras el relato se mueve entre memoria, paisaje y conversación larga. Al día siguiente, el viaje continúa en la Sierra de Cazorla hasta el Jardín Botánico Torre del Vinagre y termina con la visita a la tumba de Odisto. La respuesta que deja el estreno es la misma que sostiene toda la serie: el formato no busca espectáculo rápido, sino conversación con fondo, y por eso su fuerza depende de que cada jardín y cada invitado aporten algo que no cabe en una entrevista convencional.

