Ana Pastor estaba en directo desde Sevilla cuando la noche electoral andaluza en La Sexta dejó un momento que se salió del guion. En mitad de la cobertura, la periodista contó que dentro del ambiente había un grupo de música cantando ‘No puedo vivir sin ti’, de Coque Malla, y se lo lanzó a Antonio García Ferreras desde el estudio.
“Aquí dentro continúa la fiesta. Tengo que decirte, Ferreras, que hay un grupo de música cantando ahora mismo una canción de Coque Malla, No puedo vivir sin ti. No te lo digo solo a ti... que también”, dijo Pastor, en una frase que sonó menos a comentario de plató que a guiño privado en plena emisión. Desde el estudio, Ferreras respondió con un gesto de corazón con las manos.
El momento ocurrió durante el especial que La Sexta dedicó a las elecciones de Andalucía, una noche en la que la cadena siguió el escrutinio con Pastor conectada desde Sevilla y Ferreras al frente del programa desde el estudio. La escena tuvo lectura inmediata porque los dos no son solo compañeros de pantalla: también son pareja desde hace años.
Su historia se remonta a los años noventa, cuando ambos coincidieron trabajando en Cadena SER. Más tarde volvieron a cruzar sus caminos en La Sexta, donde hoy comparten una presencia pública muy reconocible. El vínculo, además, incluye a su hijo Simón, que tiene 16 años.
La complicidad quedó a la vista en una cobertura electoral que, por definición, suele estar medida al segundo. Pero ese pequeño desvío no cambió el eje de la noche: sirvió para mostrar que, incluso en un programa de resultados y análisis, el directo todavía puede dejar espacio para una frase que humaniza la emisión y delata una relación que ya forma parte del propio relato televisivo.
Lo que quedó claro es que el comentario no fue una anécdota aislada ni un accidente de plató. Fue un instante breve, pero suficiente para recordar quiénes estaban al otro lado de la cámara y por qué ese intercambio llamó tanto la atención: porque Ferreras y Pastor comparten pantalla, vida y una historia que empezó en la radio y sigue hoy, con un hijo de 16 años, delante de millones de espectadores.

