La rueda de prensa de Florentino Pérez del martes siguió este mismo día alimentando el debate en televisión por sus ataques a periodistas y medios, además de por comentarios descritos como machistas y racistas. En medio de esa discusión, Jesús Cintora puso el foco en cómo se estaba tratando el asunto en la pequeña pantalla y señaló que, más que deporte, lo que estaba en juego era poder.
En Malas Lenguas, Cintora preguntó si el caso recibía el mismo sentido crítico en todas las cadenas y lanzó una frase que condensó el tono de la mesa: “¿Con el mismo sentido crítico lo de Florentino? Ahí lo dejo, la gente es suficientemente inteligente”. También cuestionó: “¿Creéis que este tema se está tratando con el mismo punto de vista crítico en España en todas las televisiones? Ahí lo dejo”. Javier Aroca fue más lejos y respondió que no, antes de afirmar que más de un periodista y más de un medio estaban ahora mismo asustados.
La referencia directa a Antonio García Ferreras llegó después, cuando Luis Arroyo lo señaló al hablar del director de informativos de La Sexta y remarcó que había sido director de comunicación del Real Madrid y amigo íntimo de Florentino Pérez. Arroyo insistió en que era “un dato” y añadió que, por eso mismo, evidentemente no estaba sorprendido por la falta de una reacción más amplia. Ferreras, sin embargo, no abordó el contenido de la comparecencia en su programa Al rojo vivo durante la emisión del martes.
Ese silencio parcial quedó roto solo al final de Al rojo vivo, cuando Ferreras mencionó la controversia y anticipó que sí daría su opinión, pero no en ese espacio. “Es verdad que mucha gente dice ‘¿y tú qué opinas de ello?’ Yo me voy a mojar y a opinar y voy a decir lo que pienso pero será el sábado con José Yélamo en La Sexta Xplica”, dijo. El movimiento deja la sensación de que el foco ya no está solo en lo que dijo Florentino Pérez, sino en cómo cada pantalla ha decidido contarlo, callarlo o retrasarlo.
El resultado es una pelea doble: por las palabras del presidente del Real Madrid y por la cobertura que esas palabras han recibido. Y, al menos por ahora, la respuesta de Ferreras no ha llegado donde se esperaba, sino que ha sido aplazada hasta el sábado.

