Alejandra Rubio contó en Madrid que el nacimiento de su hijo Carlo, en diciembre de 2024, vino seguido de unas dos primeras semanas que pasó llorando sin parar. La presentadora y autora dijo que no fue diagnosticada oficialmente con depresión posparto, pero que cree que la sufrió, y que ese periodo la dejó al límite emocional.
“Las primeras dos semanas me las tiré llorando todo el rato, todo el rato”, resumió Rubio durante la presentación de su libro Si decido arriesgarme en la Gran Vía de Madrid. La hija de Terelu Campos explicó que pensaba a cada momento en cómo sería su vida a partir de entonces y que llegó a decirle a Carlo Costanzia que, si él se iba, ella se moría. “Me cambió por completo”, afirmó, al repasar un posparto que describió como uno de los tramos más duros de su vida.
Rubio aseguró que no puede poner una etiqueta médica exacta a lo que vivió, pero sí reconoció que necesitó apoyo profesional para salir adelante. “Me ha costado mucho, mucho”, dijo antes de añadir que ya ha conseguido recuperarse. En su relato, la maternidad no fue solo un giro personal; fue un antes y un después. “Era elegir la televisión o mi vida, y elegí mi vida”, dijo al explicar por qué se apartó de la pantalla para proteger su salud mental.
La presentación del libro reunió a Costanzia, que la acompañó en el acto, aunque no estuvieron presentes ni Terelu Campos ni Mar Flores. Esa ausencia alimentó una escena que Rubio trató de centrar en sí misma y en el proceso que ha contado en sus páginas: la presión mediática, los comentarios durante el embarazo y el esfuerzo por recomponer su rutina después de dar a luz. En esa etapa, dijo, “llevaba mucha tralla… y con el embarazo se dijeron cosas”, una combinación que agravó el desgaste emocional.
Ahora Rubio vive una etapa distinta. Está embarazada de su segunda hija con Costanzia y presenta su libro en un momento en el que intenta ordenar públicamente su experiencia. Lo que dejó claro en Madrid es que no volvió a televisión por impulso ni por nostalgia, sino después de decidir que su vida y su salud mental iban por delante de cualquier formato. Y, por lo que contó, esa decisión no solo cambió su carrera: también le permitió seguir en pie.
En un día en que otras historias vinculadas a la maternidad también ocupan la agenda, como la charla de Alicia Villarreal sobre su hija Melenie Carmona o las referencias de Ortega Cano a Rocío Flores por el Día de la Madre, Rubio puso el foco en lo que casi nunca se ve cuando se habla de madre: el precio emocional de sostenerlo todo al mismo tiempo.
