Lectura: Julia Otero y Ana Belén convierten La casa de la música en un gesto contra la guerra

Julia Otero y Ana Belén convierten La casa de la música en un gesto contra la guerra

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España no participó el sábado 16 de mayo en Eurovisión y TVE respondió con una edición especial de La casa de la música en la que Raphael y ocuparon el centro de la noche. La actuación de Ana Belén se hizo viral en X después de cantar Sólo le pido a dios, una interpretación que encajó de lleno con la decisión de y del de no presentar candidatura este año por la presencia de Israel en el festival.

La emisión alternativa dejó a Eurovisión en España sólo a través de YouTube, mientras la televisión pública apostaba por un programa que evitó el escaparate del certamen y lo sustituyó por música con un mensaje político muy claro. La frase que Ana Belén llevó al escenario —“sólo le pido a dios que la guerra no me sea indiferente”— resumió el tono de la noche y reforzó una lectura contra la guerra que el público identificó de inmediato en redes.

El contexto no se entiende sin mirar a Gaza. El 7 de octubre de 2023, Hamás llevó a cabo ataques que desencadenaron la ofensiva israelí, según la información disponible. Desde entonces, el balance humano ha seguido creciendo: 72.740 personas han resultado heridas y 172.555 han resultado heridas en el conflicto, además de 738 palestinos y 1.071 palestinos, entre ellos 233 niños, según los datos citados en el texto. En noviembre de 2024, la ordenó la detención de Benjamín Netanyahu; en septiembre de 2025, la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado dijo que las matanzas constituían genocidio por parte de Israel; y el 10 de octubre de 2025 Israel dio por terminada formalmente su ofensiva tras acordar un alto el fuego con la facción-milicia palestina.

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Por eso la actuación de Ana Belén no quedó como un simple número musical. La letra de Sólo le pido a dios y su mensaje contrario a la guerra dieron forma televisiva a una decisión institucional tomada con antelación: este año España se apartó de Eurovisión porque RTVE y el Gobierno concluyeron que no debían presentar candidatura mientras Israel siguiera en el concurso. El resultado fue una noche en la que la ausencia de España en el festival pesó tanto como su presencia en la pantalla pública.

El gesto de TVE deja una conclusión clara: España no sólo se bajó de Eurovisión por una discrepancia protocolaria, sino para situar la guerra de Gaza en el centro del debate cultural de esa noche. Y Ana Belén, con una canción que pide que la guerra no le sea indiferente a nadie, fue la voz que convirtió esa decisión en una imagen que se propagó mucho más allá de la televisión.

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