Begoña Gómez ha recurrido la absolución de Pilar Baselga por unas supuestas injurias que, según la acusación, se difundieron en 2022 y fueron más allá de la crítica política o el debate público. La defensa de Gómez presentó el recurso este lunes, dos semanas después de que el Juzgado de lo Penal Número 22 de Madrid absolviera a la comentarista.
El escrito impugna la decisión judicial que dejó sin condena a Baselga después de que dijera en un medio digital que Gómez había nacido hombre y que su nombre real era Begoño. También sostiene que extendió la afirmación de que la esposa del presidente del Gobierno estaba vinculada a un asunto de narcotráfico en Marruecos, y que esas frases se emitieron con publicidad porque fueron reproducidas en un programa de televisión.
La resolución ahora recurrida fue dictada por la jueza Beatriz Suárez Martín, que consideró que llamar transexual a Gómez “no es por sí solo injurioso” y que, en ese contexto, la expresión podía quedar amparada por “el prevalente derecho de crítica” o por “el humor satírico”. La sentencia añadió que “no se acredita el elemento subjetivo del delito imputado” y que las referencias al narcotráfico “no tuvieron la credibilidad suficiente para atentar contra el honor y crédito de Gómez”.
La demanda de Gómez no se dirigió solo contra Pilar Baselga, sino también contra Distrito TV, donde se difundieron las afirmaciones. El recurso insiste en que no se trató de una discusión abstracta sobre identidad o política, sino de una atribución concreta de hechos graves y denigrantes. En su planteamiento, la defensa subraya además que la acusación usó expresiones como transexual, Begoño y la insinuación de tráfico de drogas para presentar a Gómez como objeto de descrédito personal.
El caso enlaza con otra línea de argumentación incluida en el recurso: sostiene que esas acusaciones sobre la supuesta transexualidad de Gómez copiaban mensajes similares dirigidos contra Brigitte Macron y Michele Obama. En Francia, un tribunal condenó a 10 personas a ocho meses de prisión por publicar en redes sociales que la primera dama francesa era un hombre, un precedente que la defensa cita para reforzar su tesis sobre el alcance de estas campañas.
La apelación deja ahora en manos de la justicia revisar si las expresiones de Baselga estaban protegidas por la crítica o si, por el contrario, cruzaron la línea penal. Lo que se discute no es solo si hubo exceso verbal, sino si ese exceso fue suficiente para lesionar el honor de Gómez ante un público al que, según la acusación, llegó amplificado por televisión.
