Versar Global Services comunicó el 18 de mayo al comité de empresa que no tramitaría un solo expediente de regulación temporal de empleo, sino dos, para el personal de los servicios aeroportuarios de la Base Naval de Rota. La compañía mantuvo para el primero el mismo periodo y duración que había barajado antes, del 25 de mayo al 15 de julio, pero cambió el motivo inicial de causas organizativas y productivas a fuerza mayor.
Después de ese primer ERTE, la empresa prevé abrir un segundo expediente por causas organizativas y productivas, sin fecha de finalización definida. La justificación que ha dado es una supuesta caída de los vuelos en el aeropuerto, donde trabajan ahora unos 136 empleados.
La reunión se celebró en una sala de hotel en Rota y contó por parte de la empresa con el director actual de Versar Global Solutions, la directora de recursos humanos y dos abogados. Del otro lado estaban el comité de empresa y sus asesores. La comunicación llegó en un momento de máxima tensión laboral en un centro que lleva años enfrentado con la multinacional.
El choque tiene raíces más antiguas. Desde octubre de 2016, la plantilla venía reclamando un convenio colectivo propio, mientras el comité sostiene que la empresa impuso unilateralmente el convenio de handling. Los representantes de los trabajadores afirman además que ese acuerdo no reconoce ni remunera de forma adecuada muchas de las tareas que se realizan en el aeropuerto de la base.
La empresa, según la representación sindical, ha respondido en los últimos años con varios despidos y expedientes disciplinarios. Ese historial pesa ahora sobre una plantilla que ya recibió el 8 de mayo una comunicación en la que la multinacional anunciaba su intención de aplicar un ERTE para prácticamente todos los trabajadores por causas organizativas y productivas vinculadas a unas obras en la pista.
El nuevo planteamiento cambia el mapa de riesgos para la plantilla, pero no disuelve el conflicto. La empresa mantiene la vía de ajuste sobre el empleo, el comité sigue reclamando un marco laboral propio y el aeropuerto de la Base Naval de Rota entra en una nueva fase de incertidumbre justo después de que se haya modificado el primer expediente y se haya abierto la puerta a otro sin fecha de cierre.

