Pau Torres llega a la final de la Europa League con una idea muy clara: el Aston Villa no debe pensar solo en el partido, sino en el trofeo que lo espera al final. El central español habló con AS en Birmingham antes de la cita de Istanbul del 20 de mayo y dejó una sensación de calma competitiva en un vestuario que ya tiene asegurado su billete para la Champions League de la temporada 2026-2027.
“Hay que prepararla sabiendo que hay un trofeo que te espera al final del partido”, dijo Torres, campeón de la Europa League con el Villarreal, al resumir el estado de ánimo del equipo. También admitió que el cierre de curso está siendo bueno: “Sí, el final de temporada está siendo muy bueno.” Para el defensa, levantar el título sería mucho más que una guinda. “Sería algo majestuoso el poder cerrar la temporada de esta forma, el poder conseguir un título para el club después de muchísimos años”, señaló. Y añadió: “Creo que sería muy bonito y vamos a trabajar para ello”.
El peso de esa frase se entiende mejor al mirar lo que ya hizo el Aston Villa en la temporada. La clasificación para la Champions League estaba prácticamente sellada y, sin embargo, el club no se permitió una celebración larga. Torres lo dejó claro: “No, no [risas]. No hemos podido celebrar para nada la clasificación de Champions.” La prioridad cambió de inmediato a la final, una decisión que habla tanto del momento del equipo como de la exigencia de Unai Emery, que ya ha ganado la Europa League cuatro veces en su carrera.
La clasificación europea tiene además una lectura económica que el propio Torres no esquivó. “Sí, es muy difícil entrar en Champions, más aquí en la Premier, donde hay equipos que cada verano gastan muchísimo dinero en mejorar sus plantillas”, explicó. Y fue aún más directo sobre la posición del Villa frente a esos rivales: “Nosotros no habíamos podido gastar tanto este verano”. Por eso, el acceso a la Liga de Campeones es clave para el club, también por su situación de Financial Fair Play, según el contexto de la propia conversación.
El contraste es evidente. Aston Villa ya tiene garantizada la Champions para 2026-2027, pero sigue compitiendo por un título que se jugará en Istanbul, con Torres como uno de los nombres más reconocibles del proyecto. El central, nacido en Vila-real en 1997 y formado en un contexto que ya le dio una Europa League con el Villarreal, vuelve ahora a una final con otra camiseta y con una ambición similar. “Sería muy bonito”, dijo sobre la posibilidad de levantar otro trofeo continental.
La final del 20 de mayo ofrece al Villa algo que no siempre coincide en una misma primavera: premio deportivo inmediato y alivio financiero de cara al siguiente curso. Si el equipo convierte esa buena temporada en un título, cerrará el año con una certeza doble: que pertenece a la élite europea y que todavía puede ganar cuando llega la noche grande.

