La Organización Mundial de la Salud declaró el 17 de mayo de 2026 que el brote de enfermedad por el virus Bundibugyo, dentro del ebolavirus, en la República Democrática del Congo y Uganda constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional. La decisión llegó después de que ya se documentara la propagación internacional, con dos casos confirmados en Kampala los días 15 y 16 de mayo y un caso confirmado en Kinshasa el 16 de mayo.
Los dos pacientes confirmados en Kampala fueron ingresados en unidades de cuidados intensivos. La OMS dijo además que el evento no cumple los criterios de una emergencia pandémica según el Reglamento Sanitario Internacional, una distinción que subraya la gravedad del brote sin elevarlo al nivel de pandemia.
El director general de la OMS sostuvo que la situación exige coordinación y cooperación internacional para entender el alcance del brote y coordinar la vigilancia, la prevención y la respuesta. También anunció que un Comité de Emergencia será convocado lo antes posible para emitir recomendaciones temporales.
La declaración se apoya en una secuencia de casos que ya cruzó fronteras. La OMS considera que los países vecinos que comparten frontera terrestre con la República Democrática del Congo están en alto riesgo de una mayor propagación por la movilidad de la población, los vínculos comerciales y de viaje y la incertidumbre epidemiológica que sigue abierta.
Ese riesgo convierte al brote en un problema regional inmediato, no en un episodio aislado. La agencia sanitaria incluyó entre sus prioridades la comunicación de riesgo y el trabajo con comunidades, la prevención y el control de infecciones en los centros de salud y en la atención de pacientes, las rutas de referencia y el acceso a cuidados intensivos seguros y optimizados, además de la investigación y el desarrollo de contramedidas médicas.
La OMS también pidió atención en los controles sanitarios de fronteras, los viajes y los eventos de concentración masiva, en momentos en que la transmisión ya se ha desplazado entre dos países y el siguiente paso dependerá de la rapidez con que los sistemas sanitarios detecten nuevos casos. La actualización difundida por la organización además precisó el estado de un caso notificado en Kinshasa el 16 de mayo, lo que deja claro que el mapa del brote sigue moviéndose mientras los equipos de respuesta intentan cerrarle el paso.

