Lectura: Marcos Llorente Padre: la dieta, el vino y la rutina del Atlético

Marcos Llorente Padre: la dieta, el vino y la rutina del Atlético

Publicado
3 min de lectura
Publicidad

ha convertido su rutina diaria en una declaración pública. El centrocampista del , candidato a entrar en la lista de para el próximo , explica que su alimentación, sus horarios y hasta su forma de disfrutar el vino responden a una idea fija: cuidar la salud por encima de cualquier moda.

“Es por salud, no por fútbol”, resume Llorente, que vive esa disciplina en casa junto a y su hija . Su dieta se parece a la paleolítica: evita la comida no real, los ultraprocesados, los cereales, el pan, la pasta, el arroz y los lácteos, y basa los carbohidratos en patata, boniato y yuca. También incluye carne, pescado, huevos y fruta. El propio jugador insiste en que su café tiene que ir siempre con alguna cucharada de mantequilla y que solo come mientras es de día.

Ese esquema no es un gesto aislado, sino el centro de su vida diaria. Llorente dice que en verano cena a las 19:30 horas y en invierno a las 17:30 horas, siempre antes de que anochezca y con luz natural. Asegura además que intenta estar en la cama antes de las 22:30 horas, una regla que solo rompe cuando hay alguna celebración. En su relato, no se trata de un sacrificio puntual, sino de un método que, según él, le permite mantenerse fuerte y sin resfriados: “Solo como de día y siempre al sol. Y nunca enfermo ni me resfrío, es imposible”.

- Advertisement -

La conversación alrededor de Llorente no termina en el plato. En el subterráneo de su casa dispone de una bodega propia con botellas que superan los 20.000 euros, y él mismo reconoce que lo que antes se gastaba en relojes ahora lo emplea en vino, “en este tipo de lujos servidos en una buena copa”. La imagen encaja con un futbolista que puede actuar como extremo, en el mediocampo o desde el lateral derecho y que sigue siendo una pieza clave del Atlético.

Ahí está la fricción que hace que su caso atraiga tanta atención: el mismo jugador que compite al máximo nivel también defiende una vida casi ascética, con horarios rígidos y una lista de alimentos muy reducida, mientras reserva para la bodega privada el lugar donde antes iban otros caprichos. Entre la curiosidad y las críticas que generan sus hábitos en redes sociales, Llorente mantiene una postura clara. Su rutina no pretende convencer a nadie para copiarla; pretende sostener su idea de salud. Y, por ahora, ese es también el marco desde el que se le mide como futbolista y como candidato a la próxima gran lista de De la Fuente.

Publicidad
Comparte este artículo