Marcos Llorente y Patricia Noarbe han terminado una mansión en La Finca que se ha convertido en la otra gran noticia de la pareja, esta vez lejos del fútbol y de las redes. La vivienda, diseñada por ambos, se encuentra en una de las mejores zonas de esa urbanización de lujo, cerca de uno de sus lagos, y fue reformada por completo hasta quedar lista a finales de 2024, poco menos de un año antes de que se conociera el último paso en su vida familiar.
Noarbe confirmó que ella y Llorente esperan su primer hijo en común, una niña, en los próximos meses. La influencer compartió durante meses en sus redes el avance de la obra, una reforma pensada con calma y construida con materiales naturales, con la idea de respetar al máximo el entorno en el que viven. La pareja ya se había casado a comienzos del pasado verano en Mallorca, en una etapa que después quedó marcada también por la muerte del padre de Noarbe, ocurrida unos meses más tarde.
La casa resume bien el estilo que ambos han hecho público: una vida pendiente de los productos naturales y alejada de sustancias o compuestos que consideren innecesarios. En esa línea, Llorente llegó a hablar públicamente de que tomaba el sol sin protección solar, una declaración que encajó con la imagen de pareja muy atenta a lo que consume y a cómo vive. El hogar, sin embargo, va más allá de esa idea de estilo de vida y se presenta como una construcción pensada al detalle, con una estética clara y reconocible desde fuera.
La finca destaca por un gran jardín de inspiración clásica con toques griegos, rodeado de columnas de ese mismo estilo. También cuenta con una piscina de efecto infinito y un porche con sofás y una mesa preparada para las comidas al aire libre. Dentro, la luz entra a través de grandes ventanales y rebota sobre texturas distintas y tonos más suaves, en una combinación que refuerza la sensación de amplitud y de calma. El resultado es una vivienda de alto nivel que no solo muestra poder adquisitivo, sino también una forma muy concreta de entender el espacio doméstico.
La pregunta de fondo sobre marcos llorente edad queda casi en segundo plano frente a lo que cuenta esta casa: la pareja no ha levantado una mansión para exhibirse, sino para vivirla a su medida. Con una hija en camino, un matrimonio reciente y un proyecto construido juntos desde cero, la vivienda de La Finca ya no es solo una reforma vistosa. Es el escenario en el que la familia que empezaron el pasado verano da ahora su siguiente paso.

