Lectura: Camp Nou renace como estadio inteligente y supera los 100.000 asientos

Camp Nou renace como estadio inteligente y supera los 100.000 asientos

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El volverá a abrirse como el estadio con mayor capacidad de Europa y lo hará con más de 100.000 asientos cuando terminen las obras iniciadas en el verano de 2023. El nuevo recinto del Barcelona, presentado como un estadio inteligente, incorporará 9.600 asientos VIP desde la próxima temporada, un techo de 48.000 metros cuadrados y una red de conectividad 5G de alta densidad.

resumió el proyecto como el salto de un club que es “una entidad cada vez más digital” y también “es más que un club”. Añadió que Barça es “una institución icónica, muy vinculada con Cataluña, con unos valores únicos y plurales”, una descripción que encaja con la apuesta por un estadio más sostenible, más accesible y más conectado que el anterior.

ha ido más lejos al poner números sobre la mesa. El presidente del Barcelona ha dicho que el nuevo Camp Nou será “la salvación económica del Barça” y ha calculado unos ingresos anuales de entre 350 y 400 millones de euros gracias al estadio. El proyecto también incluye paneles solares para generar ahorros energéticos importantes, un aparcamiento subterráneo para 3.200 vehículos privados, 69 ascensores y 78 escaleras mecánicas.

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La remodelación coloca al Barcelona dentro de una tendencia más amplia en Europa, donde los grandes clubes compiten por estadios más grandes y más rentables. prepara un nuevo campo para 100.000 espectadores y el quiere ampliar el Emirates de 60.000 asientos a no menos de 70.000. La comparación también se extiende a reformas en Tokio y Atlanta, dos referencias citadas al hablar de la modernización de recintos deportivos.

El contraste con el viejo Camp Nou es claro. Inaugurado en 1957, el estadio se ha convertido ahora en una obra pensada para otra era, con más servicios de hospitalidad, más movilidad interna y más peso de la tecnología. La intención no es solo sumar aforo, sino convertir el recinto en una pieza central del negocio, la imagen y la relación del club con su entorno.

La gran incógnita ya no es la ambición del diseño, sino si el Barcelona logrará convertir ese plan en ingresos reales a la velocidad que necesita. Laporta apostó por cambiar en 2021 el proyecto original de y Nikken Sekkei, y desde entonces la obra se ha convertido en la gran apuesta financiera y deportiva del club. Si el calendario se cumple, la próxima temporada marcará el primer test serio de un estadio que el Barcelona presenta como su futuro y también como su red de seguridad.

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