Sergio Scariolo dejó claro este martes que la palabra resignación no entra en el vestuario del Real Madrid antes del Final Four. El técnico dijo que el equipo viajará el miércoles a Atenas y que, pese a las bajas de Tavares y Len, la única vía es competir con más energía y desde un plan distinto.
“¿Dónde aparece la resignación en mi discurso? Esa palabra está fuera de lugar”, afirmó Scariolo en la ciudad deportiva del club, donde el equipo afrontó su penúltima sesión antes del viaje. El entrenador insistió en que el Madrid “siempre compite” y aseguró que el grupo está en una “activación superior” porque no quiere bajar la cabeza ante la adversidad.
La ausencia de sus dos pívots ha obligado a cambiar la idea inicial. Scariolo explicó que el equipo intenta ser competitivo “de una manera diferente” después de meses de pruebas y de unas últimas semanas que definió como convulsas por las lesiones. El técnico subrayó que algunas limitaciones no se pueden ocultar, pero sí compensar con defensa, urgencia y decisiones más precisas en ambos lados de la cancha.
Ese ajuste sitúa a Usman Garuba en una posición central. Scariolo dijo que ahora tiene una responsabilidad mayor como único cinco claro para la batalla europea. Lo describió como un jugador capaz de competir cuando entra en un nivel máximo de concentración y energía, mejor de la mano, todavía algo limitado, pero mentalmente “muy bien, muy centrado”. También señaló que ha crecido mucho esta temporada y que antes era un recurso de ruptura desde el banquillo, mientras ahora su papel es mucho más amplio.
El técnico reconoció que le frustra haber perdido a ambos pívots, aunque también defendió la capacidad de reacción del grupo. Dijo que le ilusiona demostrar que al final todo sigue siendo baloncesto, que la diferencia entre los equipos es cuantitativa y no cualitativa, y que eso le llena de orgullo. Para Scariolo, es la segunda vez en su vida que siente que dirige un equipo de nivel Final Four; ya tuvo una sensación parecida en Málaga en 2007, pero no en el año en que llegó realmente a esa fase, sino en el anterior, cuando ganó la Liga y cayó ante Olympiacos.
En el otro lado del cuadro, Scariolo destacó el momento de Valencia tras vencer 0-2 a Panathinaikos y situó a Pedro Martínez como un técnico que ha mostrado inteligencia táctica con ajustes constantes. Aun así, el mensaje del entrenador madridista fue otro: el Madrid sigue siendo el Madrid. Con la expedición rumbo a Atenas prevista para el miércoles, la cuestión no es si el equipo se rinde, sino si puede sostener ese nuevo plan el tiempo suficiente para pelear por el título.

