Wilhelm Bergfors, un sueco de 27 años, murió el sábado en el hospital Son Espases de Palma, días después del accidente en el que el Porsche 356 B clásico que conducía se estrelló contra un muro en la carretera de Valldemossa. Había sido ingresado en la UCI con heridas graves tras el siniestro del 19 de abril, ocurrido alrededor de las siete de la tarde en el kilómetro 15 de la Ma-1110.
En el coche viajaban también dos amigos suecos, un hombre de 26 años y una mujer de 25. Ambos fueron evacuados a la clínica Juaneda, donde ella quedó con lesiones graves y él con heridas de menor consideración. Samu-061 recibió el aviso y envió varias ambulancias al lugar para atender a los tres ocupantes, mientras el choque provocaba importantes retenciones de tráfico en la zona.
Según varios testigos que hablaron con la Guardia Civil, el coche clásico circulaba a gran velocidad en dirección a Palma y realizó varios adelantamientos temerarios antes de salirse de la vía y chocar contra un muro cuando intentaba esquivar a otro vehículo que venía en sentido contrario. El Porsche quedó destruido.
La cronología del accidente deja poco margen a la duda sobre la violencia del impacto, pero sí mantiene abierta la pregunta sobre la secuencia exacta de maniobras que llevó al conductor a perder el control. Los agentes de tráfico de la Guardia Civil han abierto una investigación para aclarar las causas del siniestro y reconstruir con precisión lo ocurrido en ese tramo de la carretera de Valldemossa.
Para Bergfors, el traslado crítico a Son Espases, la activación del Código Politrauma y su ingreso posterior en la UCI marcaron una lucha que terminó este sábado. Para sus acompañantes, el episodio terminó en dos clínicas y con lesiones de distinta gravedad. Para la investigación, en cambio, el caso sigue girando en torno a dos elementos que no encajan sin examen: la velocidad señalada por los testigos y la maniobra final con la que el conductor trató de evitar otro coche.

