Mike James será nuevo jugador del Barça. El acuerdo para su llegada está muy avanzado, según la información confirmada por MD y SPORT, y el club azulgrana espera cerrar el anuncio oficial cuando termine la temporada actual.
El base estadounidense, que juega en Monaco, se convertirá en una de las caras del proyecto reconstruido de Barça. La operación, además, no depende de lo que ocurra en el banquillo. Xavi Pascual está prácticamente confirmado para dejar la sección de baloncesto y continuar su carrera en Dubai Basket el próximo verano, pero la llegada de James va por otro carril.
La apuesta no es menor. James, que cumplirá 36 años en agosto, es el máximo anotador histórico de la EuroLeague y esta temporada volvió a sostener a Monaco con números de primera línea: 16,4 puntos por partido y 6,5 asistencias por encuentro, el segundo mejor registro de la competición en pases de canasta. Barça prioriza su calidad, su capacidad de liderazgo y un estado físico que ha resistido el paso del tiempo sin grandes lesiones de por medio.
La operación encaja en el plan de renovación del club, que ya mira a la 2026/27 con movimientos concretos en la plantilla. Siete jugadores terminan contrato el 30 de junio y la dirección deportiva trabaja en una nueva base para acompañar los cambios. Ya están confirmados como refuerzos interiores Moses Wright, Josh Nebo y Olivier Nkamhoua, mientras el club también busca entrenador porque la salida de Pascual parece cuestión de tiempo.
James no llega, sin embargo, con una hoja de ruta limpia en lo competitivo ni con un camino libre en lo contractual. Este curso empujó a su compañero Elie Okobo en un partido continental contra Fenerbahçe, recibió una suspensión de tres partidos en Francia por sus protestas a los árbitros y fue expulsado en la serie de playoff en El Pireo contra Olympiacos tras nuevas quejas al arbitraje. Ese perfil intenso explica tanto su impacto como las reservas que siempre genera.
También hay un detalle que obliga a mirar más allá del anuncio: su regreso a la Liga Endesa requerirá negociación con Baskonia, que conserva sus derechos para competiciones ACB. James jugó en Vitoria entre 2014 y 2016, y esa antigua vinculación vuelve a ser relevante ahora que Barça da por cerrada la operación y solo falta esperar al final de la temporada para hacerla pública. En un mercado donde el margen de error es mínimo, el club apuesta por una estrella probada para encabezar el relevo.
