Un terremoto de magnitud 6.0 sacudió a las 10:50 a.m. de este sábado la región de las islas de Sotavento, al este de Puerto Rico, sin que se emitiera aviso, advertencia o vigilancia de tsunami para el archipiélago ni para las Islas Vírgenes.
Residentes de San Juan, Carolina, Naguabo y Toa Alta reportaron haber sentido el movimiento telúrico en redes sociales, mientras la Red Sísmica ubicó el epicentro en la latitud 17.56 y longitud -61.01. El informe sostiene que el temblor ocurrió a unos 161.97 kilómetros al noreste de Montserrat, a 182.77 kilómetros al este-noreste de Nevis y a 563.28 kilómetros al este de San Juan.
Al momento del reporte no se habían registrado daños estructurales ni personas lesionadas, y la publicación de la Red Sísmica en su portal dejó el foco en la extensión del sismo más que en sus consecuencias. El dato clave para Puerto Rico es que, pese a la fuerza del movimiento y a la percepción en varios municipios, no hubo una respuesta de tsunami ni evidencia inmediata de impacto material.
La lectura que deja el evento es la de un susto fuerte, pero contenido, en una zona acostumbrada a vigilar la actividad sísmica. Para quienes lo sintieron en San Juan o en Toa Alta, la sacudida llegó sin aviso y se fue sin daños reportados, una combinación que por ahora mantiene el episodio en el terreno de la alarma y no de la emergencia.
