El Nürburgring 24 llegó a su salida de este sábado con una ronda final de ajustes de Balance of Performance que tocó a varios de los GT3 más competitivos de la parrilla. ADAC confirmó por la mañana que el BMW M4 GT3 EVO recibió 10 kg adicionales, el Lamborghini Huracan GT3 EVO2 sumó 5 kg y redujo su restrictor de aire de 50.5 mm a 50 mm, y el Porsche 911 GT3 R Evo cargó con otros 5 kg antes del arranque previsto para las 3 p.m. CEST, 9 a.m. EST.
La modificación más visible para BMW llegó sobre un coche que defendía la victoria de la prueba, aunque el mejor clasificado de la marca solo pudo ser noveno en la sesión de clasificación. El cambio también afectó al Mercedes-AMG GT4 en SP10, que recibió un ajuste en su capacidad de combustible, mientras que ningún otro GT3 inscrito en SP9 salió impactado por la revisión de última hora.
La corrección sobre Lamborghini tiene un efecto que, según Sportscar365, equivale aproximadamente a 9-10 horsepower, un recorte pequeño en papel pero relevante en un trazado como Nürburgring, donde cada ajuste pesa en stint largos y en el tráfico constante de una carrera de resistencia. En la práctica, la combinación de lastre y restricción llega justo después de que el Huracan GT3 EVO2 barriera la primera fila en Top Qualifying 3, una señal de que la velocidad pura seguía ahí pese a la intervención previa a la salida.
El resto de la tarde quedó marcado por un Ford Mustang GT3 EVO que también había sido retocado el viernes por la mañana, cuando su segundo restrictor de aire subió 1 mm y luego volvió a 35 mm. Ese vaivén resumió el tono del fin de semana: la organización afinó el reglamento técnico hasta el último momento para intentar mantener el equilibrio entre modelos distintos en una carrera donde cualquier décima puede cambiar el guion. La carrera estaba lista para empezar a las 3 p.m. CEST, con el orden de fuerzas todavía bajo observación y con los equipos obligados a recalcular estrategias sobre la marcha.
Lo que queda ahora es ver si estos cambios frenan de verdad a quienes llegaron más fuertes al fin de semana o si solo redistribuyen la pelea entre fabricantes. En una prueba tan larga, el BoP puede inclinar la primera hora; lo que decide el Nürburgring 24 suele aparecer mucho después.

