Racing puede volver hoy a Primera División por primera vez en 14 años si vence al Real Valladolid en El Sardinero y, además, Almería o Deportivo de La Coruña no obtienen el resultado que necesitan. El partido arranca a las 18:30 y convierte esta jornada en la más pesada para el club cántabro desde hace más de una década.
La cuenta es sencilla y cruel. Si Racing no amarra el ascenso este sábado, la espera se alargará al domingo a las 14:00, cuando el Deportivo reciba al Andorra en Riazor. Ese desenlace mantiene vivo un recorrido que empezó el 28 de abril de 2012, cuando la derrota por 3-0 ante la Real Sociedad en Anoeta lo sacó por última vez de la categoría.
Desde entonces, el club quedó atrapado en un trayecto largo y a veces incómodo. Pasó siete temporadas fuera del fútbol profesional, bajo las etiquetas de Segunda B o Primera RFEF, y su regreso a la élite quedó frenado por obstáculos de todo tipo. Hubo una protesta en la Copa del Rey por impagos de salarios en 2014, dos intentos fallidos de playoff hacia Segunda y hasta una eliminación en la Copa Federación a manos de un equipo de Tercera división.
Ahora la escena es distinta y el contexto también. José Alberto López prepara prácticamente su once habitual para un encuentro en el que solo faltan Facu González y Manex Lozano por lesión, mientras Diego Fuentes, Chino, es el único futbolista que sube desde el filial. El equipo llega con la posibilidad real de cerrar una espera que ha marcado a toda una generación de la afición racinguista.
Enfrente aparece un Real Valladolid ya salvado de forma matemática, pero sin intención de bajar el ritmo. Su entrenador, Escribá, dijo que quiere ganar los tres partidos que le quedan al equipo, precisamente contra los tres primeros de la clasificación. El dato más incómodo para los visitantes es que todavía no han ganado fuera con el técnico valenciano: suman dos empates y cuatro derrotas lejos de casa.
Su lista de bajas también pesa. Michelin no jugará por la cláusula del miedo, Marcos André pasó por el quirófano esta semana, David Torres está sancionado, Biuk también lo está y Chuki se quedó fuera de la convocatoria por decisión técnica. Eso deja a Valladolid con menos margen justo en una jornada en la que, además, Las Palmas jugará a la misma hora que Racing y Almería.
En Santander, el ambiente ya se ha adelantado al pitido inicial. La Gradona de Los Malditos organizó una recepción especial para el autobús del Racing y pidió a los aficionados que se reunieran a las 16:15. El club llega así a la cita más importante de su temporada con el respaldo de una grada que lleva años esperando este momento y que hoy puede celebrar el final de una espera de 14 años.
Si Racing lo consigue, cerrará una travesía que lo mantuvo demasiado tiempo fuera de la élite y volverá a Primera División en el primer intento en que la puerta se abre de verdad. Si no lo logra, la cuenta regresiva no se detiene, pero el margen ya será mínimo y el domingo en Riazor puede convertirse en el último paso antes del salto.

