Leighanne Robe no seguirá en Cruz Azul Femenil para el Apertura 2026. La defensora británica, una de las piezas más importantes del equipo durante la temporada, entró en la lista de bajas junto con Lía Martínez, de acuerdo con el reporte difundido sobre la planificación celeste para el próximo semestre.
La salida de Robe pesa más que una simple baja en la nómina. Llegó señalada como una de las contrataciones más ambiciosas del club por su recorrido en Liverpool y en Arabia, y en poco tiempo se convirtió en una de las futbolistas que mejor conectó con la afición, aun sin haber pasado antes por México. Su renovación, sin embargo, se complicó en las negociaciones y terminó por abrir la puerta a su adiós.
Cruz Azul Femenil cerró la temporada con 31 puntos, su cifra más alta en la historia, para quedarse con el séptimo lugar y asegurar boleto a la liguilla. Ese recorrido tuvo un giro importante durante el torneo, cuando Diego Testas dejó el cargo y, después de su salida, Israel del Real ayudó a devolverle confianza al plantel en el tramo decisivo.
El cierre del ciclo también deja un problema claro para el club: debe reforzar el centro de la defensa de cara al siguiente torneo. La pérdida de Robe y Martínez reduce las opciones en esa zona y obliga a mover piezas en una plantilla que ya venía trabajando en renovaciones y ajustes para el Apertura 2026. Con la final entre Rayadas y América todavía pendiente y el mercado por terminar de moverse cuando concluya formalmente la temporada, el siguiente paso será definir quiénes sustituyen a las jugadoras que se van y hasta dónde puede sostener el equipo lo construido este semestre.
Para Cruz Azul Femenil, la salida de Robe resume el punto exacto en el que un equipo que creció en la cancha empieza a pagar el precio de su propio avance. Ganó confianza, puntos y presencia; ahora debe demostrar que también puede reconstruirse sin perder ese impulso.
