El Servicio Nacional del Consumidor ofició a Entel, Claro, Movistar y Tuves para recabar antecedentes sobre un eventual traspaso masivo de clientes de televisión satelital hacia Tuves HD. La medida llega después de que el organismo recibiera más de un centenar de reclamos por migraciones sin consentimiento, cambios unilaterales de contrato y cobros indebidos.
Las denuncias apuntan a personas que dicen haber mantenido contratos con Entel, Claro o Movistar y que, más tarde, fueron informadas de un cambio de proveedor hacia Tuves HD sin autorización previa. El Sernac señaló que detectó un patrón de conducta a nivel nacional y pidió antecedentes sobre los eventuales perjuicios generados, además de los plazos definidos para reparar esas situaciones.
El caso se concentra en clientes de televisión satelital que habrían pasado de una empresa a otra sin haber aceptado el cambio. Para el Sernac, la magnitud de los reclamos obliga a revisar cómo se ejecutó ese proceso y si hubo afectación para los usuarios en distintas zonas del país.
El organismo también recordó que los consumidores tienen derecho a terminar sus contratos de telecomunicaciones en cualquier momento y sin expresión de causa. Añadió que las empresas no pueden imponer condiciones para cerrar el servicio, como exigir pagos previos, cobrar multas o retrasar el trámite. Ese término puede pedirse en línea a través de la plataforma Me Quiero Salir, dentro del Portal del Consumidor, usando ClaveÚnica o clave SERNAC.
Según el servicio, las compañías deben ejecutar el término del contrato dentro de un día hábil desde la recepción de la solicitud. Quienes enfrenten problemas con empresas de telecomunicaciones también pueden ingresar reclamos y, si no obtienen una respuesta satisfactoria, acudir a la Subsecretaría de Telecomunicaciones.
La ofensiva del Sernac deja ahora a las empresas frente a una revisión formal de sus procedimientos y a los consumidores ante una vía clara para exigir respuestas. La pregunta de fondo ya no es si hubo quejas, sino si el traspaso que denuncian más de cien personas fue una práctica extendida y sin respaldo válido.

