Alexandra Fuentes llegó el domingo por la tarde junto a su hija Miranda Bernier cuando la joven cruzó la meta del 45to tramo de Kilómetros de Cambio, el relevo solidario que volvió a recorrer Puerto Rico para denunciar la violencia doméstica contra las mujeres y recaudar fondos para los albergues de la Red Nacional de Violencia de Género.
Bernier, de 15 años, completó el relevo y entregó el testigo cerca de las 3:45 p.m. frente a las oficinas centrales de Claro PR, en la avenida Roosevelt, en Guaynabo. Minutos después, Fuentes dijo que se sentía plena, feliz y profundamente emocionada, y describió como un orgullo la hija que ha criado junto a su esposo. También resaltó que Miranda es muy comprometida con las causas sociales, que se fija metas y las cumple.
La tercera edición de Kilómetros de Cambio reunió a cientos de corredores que cubrieron 380 kilómetros entre el 15 y el 17 de mayo en una carrera de relevos alrededor de la isla. La iniciativa mezcla deporte, solidaridad y conciencia social, y su objetivo es sostener la ayuda a mujeres víctimas de violencia doméstica y a sus hijos mientras continúan los servicios en los refugios.
En esa ruta también hubo espacio para voces jóvenes. Miranda Bernier fue una de las embajadoras de un tramo de la edición y, tras recibir el testigo, dejó el paso a Sarah Viruet, que tomó el siguiente trayecto. Entre los participantes también hubo menores de 14, 15 y 16 años, una señal de que el mensaje del evento busca llegar temprano a las familias y a las nuevas generaciones.
Bernier dijo que la experiencia estuvo llena de amor y felicidad, y que estaba extremadamente orgullosa de su madre, de sus amigas y de su familia por acompañarla. Viruet, por su parte, señaló que era un honor estar allí para decir “no más violencia contra la mujer” y para recordar que el hogar debe ser un lugar seguro. También insistió en que las personas que se sientan inseguras o con miedo deben atreverse a pedir ayuda. En Kilómetros de Cambio, esa idea fue el centro del día: correr no solo para cruzar una meta, sino para sostener una red de apoyo que sigue siendo necesaria.
