Lectura: Infantería de Marina de EE. UU. activa su misión rápida en el Caribe desde Puerto Rico

Infantería de Marina de EE. UU. activa su misión rápida en el Caribe desde Puerto Rico

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La informó este viernes que la 24ta Unidad Expedicionaria asumió oficialmente la misión de respuesta rápida táctica para el Caribe y Latinoamérica. La fuerza opera desde Puerto Rico bajo la designación de , con más de 1,300 infantes de Marina asignados a tareas aeroterrestres en el área del .

El anuncio pone nombre y misión a una presencia militar que ya venía moviéndose desde el aeropuerto José Aponte, en la antigua base naval Roosevelt Roads de Ceiba, y desde el buque de transporte anfibio USS Fort Lauderdale. Es la razón por la que el tema volvió a buscarse hoy: la unidad no solo quedó formalmente activada, sino que quedó visible como pieza regional en un momento de mayor despliegue estadounidense en el Caribe.

dijo que los infantes de Marina y marineros de la LCF-24 están preparados para ejecutar todas las misiones prescritas por sus altos mandos para disuadir las amenazas que enfrenta el hemisferio. La propia Infantería de Marina añadió que la unidad está certificada para reforzar embajadas, recuperar tácticamente personal de aeronaves y responder a desastres, además de llevar a cabo operaciones de interdicción.

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Ahí aparece la fricción central de esta nueva fase. La misma fuerza que se describe como apta para socorro y apoyo diplomático también queda conectada, en el texto, con posibles escenarios mucho más duros: una eventual intervención militar en Cuba y operaciones contra supuestos narcotraficantes. resumió esa lógica al decir que el éxito de la operación Lanza del Sur depende de superar en maniobrabilidad y eficacia a las redes ilícitas que amenazan la región.

La LCF-24 forma parte del área de responsabilidad del Comando Sur y opera también desde el USS Fort Lauderdale, mientras Roosevelt Roads y los aeropuertos de Aguadilla y Ponce han sido usados en meses recientes como parte de Lanza del Sur. Este mes, además, el Pentágono mantiene en aguas del Caribe al portaaviones USS Nimitz y también destructores y cruceros de misiles guiados, mientras conserva frente a la costa de Virginia al USS Kearsarge con 2,500 infantes de Marina en caso de una nueva movilización.

Trump no descarta una intervención militar en Cuba, aunque dice preferir una solución diplomática para intentar imponer cambios políticos y económicos en la isla, y la ha descrito como una amenaza para la seguridad nacional estadounidense. En ese marco, la activación formal de la LCF-24 no aclara todavía cuál será su próxima misión específica, pero sí deja a Puerto Rico como plataforma de salida para una fuerza que ya está lista para moverse si Washington decide empujar más lejos su presencia en la región.

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