La depresión tropical One-E está a horas de convertirse en tormenta tropical en el Pacífico oriental. El Centro Nacional de Huracanes dijo durante la madrugada del miércoles que el sistema mostraba una estructura cada vez mejor organizada y que podría alcanzar la nueva categoría más tarde ese mismo día.
One-E se ubica cerca de 10,2 norte y 127,4 oeste, unos 1450 millas, o 2335 kilómetros, al suroeste del extremo sur de Baja California. Aunque el sistema se fortalecerá en los próximos días, la trayectoria prevista lo mantendrá completamente sobre mar abierto.
El pronóstico oficial indica que el ciclón seguirá ganando intensidad durante unas 48 horas, impulsado por condiciones atmosféricas favorables. Ahora se desplaza hacia el noroeste a cerca de 6 millas por hora, o 9 km/h, y se espera una aceleración moderada con un giro entre noroeste y oeste-noroeste en las próximas jornadas.
One-E es la primera formación ciclónica de la temporada en el Pacífico oriental, pero su relevancia inmediata no está en la tierra firme sino en su evolución sobre el océano. Los meteorólogos anticipan que alcanzará su máxima intensidad en las primeras horas del viernes, cuando los modelos prevén que el sistema ya haya consolidado buena parte de su organización.
Ahí está el matiz que sigue abierto: tras las primeras 36 horas del pronóstico, los modelos comenzaron a coincidir en una trayectoria algo más orientada hacia el sur que en estimaciones anteriores. Aun así, el sistema permanecería lejos de zonas habitadas y podría mantenerse organizado durante al menos cinco días antes de degradarse otra vez.
Para el sábado se esperan vientos de alrededor de 50 millas por hora, o 80 km/h; para el domingo, 45 millas por hora, o 72 km/h; y para el lunes, máximos sostenidos de 35 millas por hora, o 55 km/h. La historia de One-E, por ahora, es la de una tormenta que crece sobre aguas abiertas y luego pierde fuerza sin tocar tierra.
