Inteligencia Prospectiva SL fue creada en enero de 2020 y, según un informe de la ONIF incorporado al caso el 25 de febrero, acumuló hasta 2025 pérdidas de unos 850.000 euros. En ese mismo periodo, la sociedad registró entradas y salidas por más de 2,66 millones de euros, pese a figurar con una sola empleada declarada y una existencia de cinco años.
Los datos sitúan a la compañía en el centro de una investigación por presunta falta de actividad real, una etiqueta que los investigadores le atribuyen junto con su vínculo al caso Plus Ultra y a una supuesta red relacionada con José Luis Rodríguez Zapatero. La sociedad pertenece a los hermanos venezolanos Domingo Arnaldo y Guillermo Alfredo Amaro Chacón, a quienes se considera bien conectados con el régimen de Caracas.
El balance que deja el informe es difícil de encajar con una empresa operativa normal: pérdidas de más de medio millón de euros, más de 2,66 millones moviéndose por sus cuentas y solo una persona declarada en plantilla. Además, el capital social acumulado mediante ampliaciones llegó a 698.500 euros en 2025, una cifra que refuerza la impresión de una estructura financiera sostenida pero sin la actividad económica que la justificara.
La pieza encaja con otras sociedades citadas en torno al entorno de Zapatero, entre ellas Whathefav SL, identificada como la empresa de sus dos hijas. Pero en este caso la clave no es el parentesco ni la red de nombres, sino la desproporción entre la vida contable de Inteligencia Prospectiva SL y su supuesta falta de actividad.
Ese contraste es el que ahora pesa sobre la investigación. Si la compañía realmente no operaba, la pregunta ya no es cuántos movimientos registró, sino para qué servía una estructura mercantil que en apenas cinco años acumuló pérdidas, inyectó capital y movió dinero por cantidades muy superiores a su tamaño aparente.

