Banco Sabadell pagará el 27 de mayo el dividendo extraordinario vinculado a la venta de TSB, y Deutsche Bank espera que ese desembolso provoque una fuerte volatilidad de corto plazo en la acción. Los analistas del banco alemán creen que muchos inversores compraron títulos de Sabadell solo para cobrar ese pago, equivalente a alrededor del 15% de su capitalización bursátil.
Deutsche Bank advierte además de que Sabadell podría sufrir fuertes ventas por parte de inversores que buscaban este pago, mientras el dinero institucional de largo plazo esperaría a que pase el ruido para entrar a mejores precios. Pese a ese riesgo inmediato, la firma mantiene una visión muy positiva sobre el banco español.
La reacción del mercado llega después de una etapa larga en la que Sabadell cargó con dudas sobre su perfil de riesgo, su exposición a las pequeñas y medianas empresas, los problemas históricos de TSB y la fallida opa de BBVA. Con la venta del negocio británico cerrada en abril, el banco debería presentar ahora beneficios más normalizados y dejar atrás parte de esas cargas.
Deutsche Bank subraya, además, una mejora sólida de la calidad crediticia y unas provisiones contenidas. Según su lectura, el primer trimestre de 2026 confirmó que Sabadell estaba recuperando tracción comercial tras la pausa que impuso la batalla por la opa de BBVA, un episodio durante el cual perdió impulso en captación de clientes y tuvo que subir el coste de los depósitos para proteger su base comercial.
El banco alemán cree que la segunda mitad del año debería traer una recuperación gradual de la rentabilidad, con más ingresos, menos provisiones y un control más estricto de los costes. Para Sabadell, la gran ventaja estratégica de desprenderse de TSB es poder concentrarse por completo en el mercado doméstico, donde históricamente ha rendido mejor que sus competidores en áreas como la banca de empresas.
El corto plazo, sin embargo, apunta a ser movido. La combinación de un dividendo muy grande, inversores que buscan capturarlo y un mercado pendiente de medir el valor real de Sabadell tras la operación de TSB deja al banco expuesto a una sesión de ida y vuelta antes de que el precio encuentre un nuevo suelo.

