Lectura: Vivienda En España pierde impulso con menos compraventas y crédito más caro

Vivienda En España pierde impulso con menos compraventas y crédito más caro

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La vivienda en España empieza a perder fuerza. y coinciden en que el mercado inmobiliario se está enfriando, después de que las compraventas de enero, febrero y marzo quedaran por debajo de las del mismo tramo del año anterior.

El golpe se nota tanto en la obra nueva como en la usada. La compraventa de vivienda nueva cayó un 5,3% interanual en el primer trimestre, mientras que la de vivienda usada retrocedió un 1,8%. La lectura de fondo es clara: el mercado sigue moviéndose, pero ya no con el mismo empuje que a comienzos del año pasado.

, economista de Oxford Economics, resumió el momento con una frase directa: “el mercado sube por la especulación”. Añadió que “los compradores piensan que los precios van a seguir subiendo”, una dinámica que ayuda a sostener la demanda incluso cuando el acceso se vuelve más difícil. Esa presión llega en un momento en que los hogares comunes ya no pueden pagar los precios actuales y las clases medias también encuentran grandes obstáculos para acceder a una vivienda.

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La explicación del enfriamiento va más allá de un solo dato. Oxford Economics sostiene que los precios de la vivienda ya se están alejando de los fundamentales, mientras el crecimiento del PIB y la creación de empleo se desaceleran hacia tasas próximas al 2%. Los economistas creen además que ambos registros se situarán por debajo de ese nivel en los próximos años, lo que recorta el soporte que había dado oxígeno al mercado.

A eso se suma el coste del dinero. Los mercados trabajan con la hipótesis de que el iniciará en junio el endurecimiento de la política monetaria y esperan tres subidas de un cuarto de punto hasta final de año. Ese escenario encarecerá las hipotecas y reducirá la demanda de crédito, justo cuando los bancos ya están endureciendo sus criterios de préstamo por el temor a un aumento de la morosidad.

La desaceleración también responde a salarios insuficientes y a un menor impulso de la demanda extranjera, dos apoyos que habían ayudado a sostener el mercado en etapas anteriores. En paralelo, el vigila de cerca las condiciones de concesión de crédito por si considera necesario fijar límites adicionales, un recordatorio de que el debate ya no gira solo en torno a los precios, sino a la capacidad real de compra.

Hoy la vivienda se ha consolidado como el principal problema económico para muchos españoles, y el enfriamiento de las compraventas no corrige por sí solo esa tensión. Si los tipos suben como espera el mercado y el empleo pierde ritmo, el ajuste puede llegar por la vía de menos operaciones antes que por una caída brusca de precios.

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