Sara Carbonero felicitó el 20 de mayo a Iker Casillas por su 45 cumpleaños con un mensaje público en sus historias temporales de Instagram, una imagen en blanco y negro del exguardameta sonriendo y un guiño musical que no pasó desapercibido. La periodista escribió «¡Feliz cumpleaños!» junto a un emoji de tarta y acompañó la dedicatoria con «Pájaros de Barro», de Manolo García.
La elección de la canción fue tan elocuente como el propio saludo. Carbonero seleccionó los versos «Por si el tiempo me arrastra a playas desiertas // Hoy rechazo la bajeza del abandono y la pena», una frase que dio al mensaje un tono íntimo, mucho más personal que una simple felicitación pública. Casillas, por su parte, compartió en su perfil el gesto de su exesposa, en una muestra de sintonía que volvió a situarlos juntos, al menos por un día, en el escaparate de las redes.
El detalle importa porque no es un intercambio aislado. Carbonero y Casillas terminaron su matrimonio en 2021 después de más de una década de relación y tienen dos hijos, Martín y Lucas, pero su vínculo se ha mantenido visible en distintas ocasiones. En enero, Casillas fue una de las personas que transmitió calma a la prensa y a los seguidores después de la cirugía urgente de Carbonero en Tenerife. Y en abril también estuvo a su lado en el adiós a Goyi Arévalo.
Ese historial explica por qué el saludo de este 20 de mayo se leyó como algo más que una cortesía de cumpleaños. La expareja ha seguido apareciendo como una familia muy unida, sostenida por la crianza compartida de Martín y Lucas y por una relación que, pese a la separación, sigue mostrándose cercana y abierta. La respuesta está en el propio gesto: sí, siguen siendo una familia conectada, y Casillas recibió su felicitación de cumpleaños dentro de ese mismo vínculo.
