El auditor que revisó las cuentas de Plus Ultra dijo este miércoles en el Senado que vio “alguna factura” de Análisis Relevante, la empresa de Julio Martínez Martínez, en la contabilidad de la aerolínea rescatada con 53 millones de euros de dinero público durante la pandemia. Jesús Ángel Carbajo también aclaró después que no estaba confirmando una comisión del 1% por el rescate, sino solo la existencia de pagos a la sociedad del consultor.
La comparecencia se produjo ante la comisión del Senado sobre la gestión de SEPI, en una sesión en la que volvió a quedar bajo foco el papel de Martínez, descrito como amigo de José Luis Rodríguez Zapatero y como una suerte de facilitador para los problemas de la compañía en Venezuela. Según la información de ONIF, Plus Ultra pagó a Análisis Relevante un total de 301.290 euros entre 2020 y 2025.
El hilo de ese dinero arranca en enero de 2021, cuando Idella firmó con Plus Ultra un contrato de “prestación de servicios de asesoramiento y enfoque estratégico” que preveía un 1% más IVA si se lograba el préstamo. La cuantía esperada rondaba los 640.000 euros. La orden judicial apunta además que no existe “constancia del pago [de esa cantidad] en España” y que esa remuneración podría haberse canalizado a través de una sociedad en Dubái creada a petición de Zapatero.
Carbajo explicó al Senado que había visto “alguna factura” de Análisis Relevante mientras trabajaba sobre la aerolínea, pero no señaló irregularidades en sus cuentas. Cuando el senador Salvador de Foronda le preguntó si la “salida de dinero” por la supuesta comisión del 1% aparecía reflejada en la contabilidad, respondió: “Sí, eso sí”. Más tarde precisó que su respuesta no significaba que estuviera validando una comisión por el rescate, sino solo que los pagos a la empresa de Martínez figuraban en la contabilidad de la compañía.
La escena que más tensión dejó en la sesión ocurrió el 2 de marzo de 2021, cuando la dirección de Plus Ultra se reunió con Martínez en la terraza de un restaurante. Allí, según las versiones recogidas, el propio Martínez bromeó sobre quién pagaría la cuenta y soltó que “la SEPI no aprueba esos gastos”. El director financiero le contestó: “Tranquilo, eso sale del 1%.”
Ese intercambio quedó ahora encajado dentro de una investigación mucho más amplia. El rescate de 53 millones de euros y la supuesta comisión están en el centro de las diligencias que dirige el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama. Lo que deja la comparecencia de este miércoles no es una conclusión cerrada, sino una pista incómoda: el Senado ya tiene constancia de facturas, pagos y un contrato ligado a un 1%, pero sigue sin aparecer en España el rastro documental del dinero que, según la orden, debía haberse abonado por esa vía.

