Lectura: Economía: España se aleja del pleno empleo que prometió Sánchez en 2023

Economía: España se aleja del pleno empleo que prometió Sánchez en 2023

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España no alcanzará el pleno empleo antes de que termine la legislatura, pese a la promesa que hizo durante la campaña electoral de 2023 de bajar el paro hasta ese objetivo. El propio ya asume que no llegará tan lejos y sitúa el desempleo en el 9,9% en 2026, mientras la prevé que siga por encima del 10% hasta 2027.

La distancia con Europa sigue siendo grande. Excluida España, la tasa de paro media de la Unión Europea es del 5,9%, casi cuatro puntos menos que la previsión para el mercado laboral español en 2026. Y el contraste no es solo con Bruselas: al final de la década, la AIReF calcula que España todavía seguirá por encima del 9,5%, lejos de cualquier escenario que permita hablar de pleno empleo.

La AIReF identifica tres factores detrás de esa resistencia del paro: el deterioro de la relación entre crecimiento económico y creación de empleo, una inmigración más intensa de lo esperado y una bolsa de parados inempleables. Entre 2013 y 2019, la economía española había mejorado esa relación. En 2019, con un crecimiento económico del 2,3% anual, la tasa de paro se reducía en más de 2 puntos porcentuales al año. Ahora, esa caída se limita a 0,5 puntos.

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El cambio se ha notado con especial claridad desde el final de la pandemia. La mejora que había impulsado la creación de empleo desapareció y la relación entre trabajo y reducción del paro volvió a niveles históricos. La AIReF resume ese movimiento con una frase que explica el giro: “Se aprecia cierto desplazamiento vertical de dicha relación que volvería a aproximarse a la relación histórica”.

Las previsiones también apuntan a una desaceleración del empleo. La AIReF calcula que pasará de crecer al 3% en 2025 al 2,3% este año y que seguirá frenando hasta el 1,5% hacia el final de la década. Aunque la productividad por hora trabajada ha aumentado desde la pandemia, las reducciones de jornada y el absentismo han hecho que gran parte de esa mejora no llegue a la productividad por ocupado.

La lectura de fondo es incómoda para el Gobierno: la economía sigue creciendo y el empleo sigue avanzando, pero ya no con la fuerza suficiente como para cerrar la brecha con Europa en un horizonte cercano. Para los próximos años, la gran pregunta no es si el paro bajará, sino cuánto tardará España en dejar atrás un nivel que ya se ha vuelto persistente.

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