Martín Escolar ya está en Saber y ganar, el concurso que presenta Jordi Hurtado, y no lo hace como un nombre nuevo en la televisión. El madrileño, de 35 años, llevaba años persiguiendo ese plató y, a 13 de mayo, había acumulado 6.370 euros en 11 programas.
La cifra no explica por sí sola el interés que ha despertado su paso por el espacio de La 2. Escolar llegó después de una trayectoria insólita para un concursante de perfil culto: antes de entrar en Saber y ganar había pasado por siete concursos distintos y ya había ganado 100.000 euros en ¿Quién quiere ser millonario?. También se había hecho conocido en redes sociales con su cuenta Píldoras Culturales, donde fue construyendo una marca personal ligada a la divulgación.
Lo que distingue su presencia en el programa no es solo su recorrido, sino el sentido que él mismo le ha dado. Hace años describió Saber y ganar como “la puerta al conocimiento”, y en su libro Píldoras culturales dedicó la obra al concurso con la frase “por ser causa y (espero) consecuencia”. Más tarde fue todavía más claro: “Saber y ganar es la meta, el objetivo final. Es el motivo de todo lo que está pasando”.
Ese trayecto encaja con la búsqueda de perfiles capaces de rejuvenecer la imagen del programa que TVE venía persiguiendo. Escolar, graduado en Humanidades y con formación en Artes Dramáticas, ya había llegado al plató con una base de exposición pública que iba más allá de los concursos. Antes de sentarse ante Hurtado, había sido divulgador, creador digital y participante habitual de formatos televisivos, incluida una etapa destacada en ¿Quién quiere ser millonario? y una sección posterior en Todo es mentira dedicada a los bulos históricos.
Ahí está la clave de su fichaje: Saber y ganar no representa para él un salto improvisado, sino la culminación de una ambición sostenida durante años. Y por ahora, el dato que mejor resume ese objetivo es simple: Martín Escolar ya ha llegado al concurso que decía querer ganar desde mucho antes de sentarse frente a Jordi Hurtado.

