David Díaz se despidió el domingo de la edición de fin de semana de Saber y ganar tras alcanzar el máximo permitido por el concurso: 25 fines de semana consecutivos en pantalla. Lo hizo junto a Rafa y Verónica, con quienes había acumulado 60.500 euros y una despedida que cerró una de las etapas más largas y reconocibles del formato.
Antes de salir del plató, Díaz resumió el momento con una frase que sonó a alivio y orgullo: “Lo hemos conseguido, qué bien, qué alegría”. Su adiós llega después de completar el Doble gran minuto sin usar comodines y además en solitario, un cierre que reforzó su condición de uno de los seis bicentenarios del programa y de uno de los nombres propios de esta edición.
La relevancia de su marcha no está solo en la cifra. Saber y ganar es un formato histórico de La 2 de TVE y su edición de fin de semana fija un techo de 25 emisiones consecutivas por concursante. Díaz cruzó esa línea con una trayectoria que combinó regularidad, acierto y una química clara con sus compañeros de equipo, hasta dejar una marca económica para la edición de sábado y domingo que ahora queda como referencia.
Él mismo explicó que afrontó el tramo final con una emoción especial y pensando programa a programa. “Ya empecé a decir: ‘A ver cuánto lleva Óscar, cuánto lleva Víctor, cuánto lleva Manolo, a ver si puedo conseguirlo”, recordó. También admitió el alcance de su recorrido: “Pensar que podía llegar tan lejos, evidentemente no”.
En su despedida, Díaz también dejó una pista de lo que hace que este tipo de concursos enganchen tanto a algunos participantes y no a otros. “Lo vamos a echar mucho de menos porque era una experiencia muy chula y muy cómoda”, dijo. Y fue todavía más claro cuando describió su relación con los concursos: “Tengo el gen concursero metido en vena”.
Ese gusto explica también sus planes inmediatos. Díaz descartó ponerse a estudiar para Pasapalabra y fue tajante sobre ese camino: “No me seduce estudiar palabras que no me llevan a nada”. Su siguiente objetivo televisivo, según dijo, pasa por participar en Cifras y letras, una meta más alineada con el perfil que ha mostrado en esta etapa.
El programa agradeció a los Socarrats sus 26 fines de semana de compañía, una despedida que cerró una presencia continuada que había ido más allá de la simple competencia. Y mientras el domingo quedaba atrás, Saber y ganar regresó al día siguiente con su edición diaria, recordando que el relevo en el concurso es inmediato, aunque algunas rachas dejen huella mucho después de salir del aire.

