Amber Lorraine rompió el silencio sobre la muerte de Brandon Clarke, su prometido, encontrado sin vida el 12 de mayo en Los Ángeles, California, a los 29 años. La pareja, que planeaba casarse pronto, estaba a punto de construir una familia, según dijo ella en un mensaje cargado de dolor.
“Lo único que quiero es abrazarte y besarte. Este mundo no es lo mismo sin ti”, escribió Lorraine al recordar a Clarke, a quien describió como su “alma gemela”. También dijo: “El día que me propusiste matrimonio fue el día más feliz de mi vida. Íbamos a casarnos pronto y, con el tiempo, formar una familia”.
La publicación de Lorraine incluyó fotos y video de ambos y dejó ver una pérdida que todavía está demasiado fresca. Dijo que compartían bromas, conversaciones profundas, desayunos, noches tranquilas viendo Harry Potter y el sueño de vivir algún día en un lugar con animales y un jardín. “No hay palabras para describir este sentimiento. Nunca pensé que tendría que vivir sin ti”, agregó.
Clarke, descrito como un ala destacada de los Memphis Grizzlies, murió en circunstancias que se reportaron como una presunta sobredosis y cuyo caso sigue bajo investigación. Ese detalle vuelve la despedida de Lorraine más dura: no solo llora una muerte repentina, sino que lo hace mientras todavía no hay una conclusión oficial sobre lo ocurrido.
Por ahora, lo único claro es que la historia de Clarke ya no pertenece al deporte ni al momento en que fue visto como una pieza importante en Memphis. Pertenece también a una promesa interrumpida, a una boda que no llegó y a una familia que nunca alcanzó a empezar.

