La S. D. Huesca visita este lunes a las 20:30 al Leganés en un partido en el que solo vale ganar si quiere mantener vivas sus opciones de supervivencia. Javier Oltra recupera a Carrillo y Jesús Álvarez, y Sielva entra disponible tras haber sido vigilado durante la semana, pero el equipo aragonés sigue con bajas sensibles: Diego Aznar, Dani Jiménez por sanción, Liberto y Joaquín por lesión.
El encuentro llega para un Huesca que sigue metido de lleno en una pelea muy apretada por no caer más. Si gana sus dos próximos partidos, primero en Butarque y después frente al Castellón en El Alcoraz, podría salir de la zona de descenso, en una clasificación donde cada punto pesa como una condena o un rescate. Leganés, además, afronta el choque en una racha floja y con un calendario que lo cruza la próxima semana con un Cádiz que suma 40 puntos, dos menos que los 42 del conjunto pepinero.
El panorama en la zona baja deja muy poco margen. Mirandés tiene 37 puntos, la S. D. Huesca y el Cultural 36, y el Real Zaragoza 35, una foto que explica por qué el partido de Butarque tiene un valor inmediato para los de Oltra. Huesca, además, ha ganado solo una vez en sus últimos 13 encuentros, un registro que le obliga a convertir cada visita en una final si quiere seguir en Segunda División.
La cita también tendrá respaldo en la grada: se espera la presencia de unos 150 seguidores oscenses en Butarque. En un partido así, la presión no vendrá solo del marcador, sino de lo que ocurra a partir de ahí. Huesca depende de sí mismo solo en la medida en que encuentre una victoria que le permita llegar con oxígeno al duelo ante el Castellón; si no lo hace, el margen de error desaparecerá casi por completo.

