R-M, la marca de repintado de BASF Coatings, recibió en los últimos días a Náutica Daganzo en sus instalaciones de Guadalajara en una visita centrada en el mundo de las pinturas para automoción, el peso del color y la necesidad de trabajar con precisión y bajo los estándares de calidad más altos.
La reunión reunió a Víctor Hernández y a su equipo como anfitriones, y contó con la presencia de Friedrich Precht y Federico Alonso por parte de Náutica Daganzo. También asistieron Miguel A. Villalta y Marta Baena, en representación de la Asociación de Concesionarios Stellantis, además de Álvaro Moreno y José María Losana, de la distribuidora Cepisa-Bemcor. Durante el encuentro se insistió en la importancia de las homologaciones OEM y en cumplir los requisitos específicos de cada cliente, un punto clave en un sector donde, como señaló Carlos Checa, “que son muchas” las peculiaridades técnicas.
La visita encaja en una línea de colaboración y aprendizaje dentro del repintado de automoción, un terreno en el que la precisión no es un valor añadido sino una condición de trabajo. R-M dijo sentirse orgullosa de haber recibido esta visita, que refuerza su implicación con el desarrollo del sector del repintado y con todos sus profesionales.
El mensaje que deja el encuentro es claro: para una marca que trabaja con talleres y distribuidores, la relación con nuevos clientes no se limita a la venta, sino a compartir conocimiento técnico y a adaptarse a las exigencias concretas de cada operación. En ese marco, la presencia de Náutica Daganzo en Guadalajara sirvió para cerrar filas en torno a un mercado donde la calidad se mide al milímetro y donde las homologaciones siguen marcando el ritmo de trabajo.
