Berenberg mantuvo su recomendación sobre Dassault Aviation en “conserver” y dejó intacto su precio objetivo en 310 euros, en una nota difundida el 18/05/2026 a las 11:28:00. La entidad ve al fabricante francés apoyado por unas entregas de Rafale más altas en el primer semestre de 2026 y por una demanda todavía firme en su negocio de jets Falcon.
Para ese periodo, Berenberg prevé 11 entregas de Rafale, frente a 7 un año antes, con ingresos de 3 149 millones de euros y un margen operativo ajustado del 7,5%. El cálculo implica un alza interanual del 8% y refleja un arranque de ejercicio más sólido para la compañía, al menos sobre el papel.
La lectura de Berenberg encaja con el contexto que rodea a Dassault Aviation: el mercado sigue pendiente de la evolución de los contratos militares, mientras la división de aviación ejecutiva se beneficia de un entorno que aún favorece la demanda de Falcon. La firma citó además el fuerte impulso de pedidos en General Dynamics y Bombardier desde comienzos de año como señal de que el apetito por aeronaves de negocio no se ha enfriado.
El dossier de India sigue siendo el punto de mayor peso en la tesis. La nota dijo que las negociaciones sobre un posible contrato para 114 Rafale continúan siendo un catalizador clave para la acción, y que cualquier avance allí mejoraría la visibilidad sobre la producción futura de aviones de combate. Ese es el verdadero termómetro para el mercado: no solo cuántos aparatos salgan ahora, sino qué tan despejado queda el calendario industrial después.
La historia, por tanto, no cambia el diagnóstico de Berenberg, pero sí lo afina. Dassault Aviation conserva respaldo de la cartera y del negocio civil, aunque el próximo movimiento relevante depende de que el expediente indio avance de una negociación abierta a una decisión con impacto industrial medible.

