Las bolsas europeas empezaron la semana en rojo y el petróleo volvió a romper al alza la barrera de los 111 dólares por barril este lunes, en una sesión marcada por la falta de detalles sobre la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping y por nuevas dudas sobre el pulso de la economía china. El Eurostoxx 50 cedía un 1% al inicio de la jornada, mientras el Ibex 35 abría con una caída del 0,52% y los futuros del S&P 500 y del Nasdaq replicaban el tono con descensos del 1%.
El trasfondo lo puso un encuentro que dejó más titulares que certezas. Trump habló de “fantásticos acuerdos comerciales” tras verse con Xi, pero apenas ofreció concreciones, y China se limitó a decir que está dispuesta a trabajar con Estados Unidos para aplicar el consenso alcanzado. En los mercados, esa nebulosa pesó menos que el repunte del crudo, que ya había subido cerca de un 8% la semana pasada y volvió a escalar este lunes tras la nueva amenaza lanzada por Trump a Irán el domingo.
La tensión geopolítica volvió a colocar al estrecho de Ormuz en el centro de la escena, pero el mercado no sólo miró al petróleo. Los datos publicados este lunes sobre abril mostraron una clara desaceleración de la economía china: la producción industrial registró su ritmo más débil de crecimiento en tres años, las ventas minoristas decepcionaron frente a las previsiones y volvieron a caer tanto la vivienda nueva como la de segunda mano. Link Gestión advirtió de que “apuntan a una sensible ralentización del crecimiento”, mientras Juan José Fernández-Figares señaló que “el alza de los precios energéticos, consecuencia del conflicto de Oriente Medio, se está ya empezando a filtrar en el resto de la economía”.
Ese cruce de factores llega en un momento delicado para los inversores. La rentabilidad del bono estadounidense a 10 años superó el 4,6%, el bono japonés a 30 años alcanzó por primera vez en su historia el 4% y el Bund alemán siguió escalando posiciones, señales todas ellas de un mercado que vuelve a exigir más prima por el riesgo y por la persistencia de la inflación. Renta 4 Banco recordó además que el mercado ya descuenta más subidas de tipos de interés tanto en Estados Unidos como en Europa, una expectativa que se alimenta ahora de una gasolina en máximos desde 2022 en Estados Unidos y de una driving season que acaba de comenzar.
La combinación es incómoda para los activos de riesgo: energía más cara, inflación más pegajosa y China perdiendo impulso al mismo tiempo. Por ahora, los mensajes de Washington y Pekín no han despejado el ruido de fondo, y el mercado arranca la semana tratando de decidir qué le pesa más, si la promesa de acuerdos comerciales o el precio del barril.

