El Betis cayó en el Spotify Camp Nou y Manuel Pellegrini salió con una lectura muy definida: el equipo sufrió un mal primer tiempo sin posesión y mejoró en la segunda parte cuando Isco entró al campo. El técnico chileno dijo que el cuadro verdiblanco tuvo más balón, más llegada y una versión más reconocible tras el descanso, aunque ya iba por detrás en el marcador.
Pellegrini sostuvo que el Betis fue muy desafortunado en los tres goles que marcó Barcelona, un detalle que terminó por inclinar un partido que, según su balance, tuvo dos caras muy distintas. Primero, el conjunto visitante no logró asentarse con la pelota y permitió que el rival abriera el marcador de tiro libre. Después, con Isco sobre el césped, el equipo tomó posesión y empujó más arriba, pero no le alcanzó para revertir el resultado.
La derrota llega en un tramo final de temporada en el que al Betis solo le queda un partido en casa frente a Levante. Pellegrini dijo que quiere cerrar el curso con una victoria ante su público, sumar tres puntos y seguir creciendo, una meta que ahora concentra toda la atención del vestuario después del tropiezo en Barcelona.
El entrenador también se detuvo en Isco, a quien definió como un futbolista desequilibrante, con todos los tiempos del juego y capaz de hacer participar más al equipo. Esa lectura explica por qué el Betis cambió de ritmo cuando el mediapunta apareció en el encuentro, justo en el momento en que el partido dejó de pertenecerle tanto a Barcelona. Para Pellegrini, la diferencia no fue solo táctica: fue de control, de ritmo y de presencia en campo rival.
En la misma comparecencia, el técnico habló de Nelson Deossa, al que describió como una de las notas especiales del año después de una lesión prolongada de tobillo que le costó retomar los entrenamientos. Recordó además que es su primera temporada en Europa y sostuvo que, cuando termine de adaptarse a la idea de juego del Betis, podrá aportar mucho más. El comentario encaja con un cierre de curso en el que el equipo no solo mira resultados, sino también cómo consolidar piezas nuevas.
Pellegrini reservó otra reflexión para Robert Lewandowski, a quien consideró merecedor de una despedida amplia por todo lo que ha hecho en su carrera, en el fútbol español y en Barcelona. El técnico recordó el duelo en Málaga contra Borussia y subrayó que el delantero polaco ha llegado a un nivel altísimo después de una trayectoria brillante. En una noche marcada por la derrota, el gesto terminó siendo casi un contrapunto: mientras Betis se fue sin puntos, el relato de la jornada también dejó espacio para medir la talla de uno de los grandes nombres del fútbol europeo.
Para el Betis, el cierre ya está trazado. Queda Levante en casa, el último examen ante su gente, y Pellegrini dejó claro que el equipo quiere despedirse con una actuación completa. Después de lo visto en Barcelona, el reto no es solo ganar; es hacerlo con la misma convicción que el entrenador vio en la segunda parte y convertir esa reacción en un final de temporada digno.

