Un conductor embistió este sábado a al menos ocho personas en el centro de Modena, en el norte de Italia, después de que su vehículo se desviara hacia la acera y golpeara a varios peatones. Cuatro de los heridos quedaron en estado grave, y el coche terminó estrellándose contra el escaparate de una tienda.
El sospechoso, de 31 años y sin antecedentes penales, fue detenido después de que intentara huir. En esa fuga, apuñaló a un peatón que trató de frenarlo. La escena dejó a varios transeúntes persiguiéndolo hasta reducirlo en la calle.
El alcalde de Modena, Massimo Mezzetti, dijo que las autoridades seguían investigando lo ocurrido y pidió no adelantar conclusiones. “Necesitamos comprender la naturaleza del suceso, pero es un acto trágico. Estoy profundamente consternado. Sea cual sea su naturaleza, es un hecho muy grave. Si se tratara de un atentado, sería aún más grave”, afirmó. Añadió que era demasiado pronto para “hacer suposiciones de lo que ha pasado”.
Mezzetti también agradeció a los ciudadanos que ayudaron a detener al sospechoso. Dijo que fueron “4 o 5 ciudadanos” los que lo persiguieron, y que, aunque al parecer iba armado con un cuchillo, lo tiraron al suelo y lo capturaron. Entre los heridos había una mujer con las piernas gravemente dañadas.
La investigación local sigue abierta mientras se intenta reconstruir cada paso del atropello modena y determinar por qué el vehículo acabó sobre la acera en pleno centro urbano. Por ahora, lo único claro es que un episodio que empezó como un atropello múltiple terminó con el conductor bajo custodia y con una ciudad pendiente de las respuestas que aún faltan.

