Lectura: Mazda recorta casi a la mitad su plan de inversión en eléctricos y gira hacia híbridos

Mazda recorta casi a la mitad su plan de inversión en eléctricos y gira hacia híbridos

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ha recortado casi a la mitad su inversión en vehículos eléctricos y ha desplazado su hoja de ruta hacia motores híbridos y de combustión, en un giro que redefine su estrategia industrial para los próximos años. La empresa ahora dice que su primera berlina propia totalmente eléctrica no llegará hasta 2029, dos años más tarde de lo que esperaba inicialmente.

defendió el cambio al asegurar que la compañía afrontará “una transición prácticamente sin deterioros ni amortizaciones” y recordó que Mazda siempre fue “muy cuidadosos con los vehículos eléctricos de batería”. La decisión llega en un momento en que el grupo reconoce que el valor de mercado de la tecnología eléctrica es más inestable por las reglas de emisiones, los aranceles en Estados Unidos, los recortes de incentivos a la compra en varios mercados y una demanda desigual.

El ajuste es importante porque Mazda había contado hace apenas unos meses con que los eléctricos representarían alrededor del 25% de su volumen en 2030. Ahora espera una capacidad de producción de entre 200.000 y 250.000 vehículos eléctricos para ese año, lo que equivaldría a cerca del 15% de su volumen total. En paralelo, la empresa lanzará tres nuevos híbridos entre 2028 y 2030, todos con un sistema Skyactiv-Z de cuatro cilindros, batería y motor eléctrico de apoyo al motor de gasolina.

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El primero de esos modelos será el nuevo Mazda CX-5, una apuesta central para sostener la recuperación comercial del fabricante. Mazda también está reasignando horas de trabajo internas desde los vehículos eléctricos hacia los motores de combustión y los híbridos, una señal clara de dónde quiere concentrar ahora sus recursos. El movimiento marca una corrección visible respecto de su plan anterior, que había previsto su primer coche eléctrico propio para 2027.

La marca, sin embargo, no abandona del todo su apuesta por el coche eléctrico. Su alianza con sigue en pie y los modelos 100% eléctricos desarrollados en China, entre ellos el Mazda 6e y el nuevo Mazda CX-6e, seguirán formando parte de su estrategia. Mazda dice que también aprovechará esos vehículos para Europa dentro de una nueva estrategia de distribución, mientras promete más lanzamientos para ese mercado, incluidos vehículos urbanos, aunque no llegarán antes de 2027.

El propio Moro ya había dejado caer hace aproximadamente un mes que la compañía seguía creyendo en el mercado europeo. Lo que cambia ahora no es la presencia de Mazda en ese continente, sino el orden de prioridades: primero híbridos, después el eléctrico propio, y en medio una red de modelos chinos para sostener la oferta. En una industria presionada por regulaciones cambiantes y una demanda que no avanza al mismo ritmo en todos los mercados, Mazda ha elegido avanzar con más cautela que ambición.

La pregunta que deja abierta su nueva hoja de ruta ya no es si Mazda abandonará el eléctrico, sino si este viraje le permitirá llegar a 2030 con la mezcla de productos y márgenes que necesita para recuperarse sin volver a cargar con el coste de una apuesta prematura.

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