La quinta gala de Tu cara me suena fue una de las noches más igualadas de la decimotercera edición y terminó con Cristina Castaño como ganadora. La actriz consiguió su primera victoria del curso al recrear sobre el escenario la actuación de Rigoberta Bandini en los Premios Goya, una imitación que convenció al público y la llevó a lo más alto de la clasificación.
La resolución dejó claro hasta qué punto la competencia estaba abierta. Cada miembro del jurado dio su doce a un concursante distinto, así que el veredicto final dependió del público, que decidió premiar a Castaño. Mayo apareció como invitado antes de la votación y añadió un punto más de atención a una gala que ya venía cargada de actuaciones muy repartidas en impacto y recepción.
La noche se abrió con María Parrado, que llevó un número de K-pop y recibió una ovación de pie por parte de Chenoa, en una reacción que resumió bien el tono de la gala. También pasaron por el escenario Aníbal Gómez, caracterizado como Georgie Dann; Martín Savi, que interpretó 'La gozadera' junto a Gente de Zona; y Norma Duval, que apareció en el estudio para acompañar a Leonor Lavado. Esa actuación le dio a Lavado su primer 12 de la edición, un premio que el jurado ya le había anticipado con una promesa que Ángel Llàcer mantuvo.
El propio Llàcer le dijo a J Kbello, tras verlo imitar a Sergio Dalma con 'Esa chica es mía', que era uno de los mejores concursantes de la historia del programa. J Kbello respondió a la exigencia con una actuación sólida, mientras Jesulín de Ubrique se puso en la piel de Chayanne para cantar 'Torero', Sole Giménez recreó 'Maria' de Blondie y Paula Koops interpretó 'Erótika' de Nathy Peluso. En una gala así, en la que el jurado no coincidió en su máximo apoyo y el público tuvo la última palabra, la victoria de Castaño no fue un golpe de efecto sino la consecuencia de una noche sin un favorito indiscutible.
Eso es lo que hace relevante esta quinta gala dentro de Tu cara me suena: no solo abrió el marcador personal de Castaño, sino que confirmó que la decimotercera edición sigue sin un dominio claro. Cuando el jurado reparte sus doce entre nombres distintos y la audiencia decide por encima de esa división, cada gala puede cambiar el rumbo de la competición, y esta dejó a Castaño como la primera gran beneficiada de un escenario muy abierto.

