Lilly Téllez y Citlalli Hernández se lanzaron insultos en redes sociales tras la visita de Isabel Díaz Ayuso a México y la acusación de la dirigente madrileña de que Claudia Sheinbaum ordenó alterar su agenda. La senadora del PAN respaldó a Ayuso y acusó a Rosa Icela Rodríguez de haber coordinado una operación de Estado para expulsarla del país.
Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, respondió llamando a Téllez “cabildera de Washington” y diciendo que Ayuso se fue “porque quiso”. También escribió que, si la visita no salió bien, fue porque el panismo la engañó. La escalada convirtió un viaje diplomático en una pelea abierta entre dos figuras que usan el pleito para hablarle a sus propias bases.
El intercambio subió de tono con ataques personales. Téllez dijo que conocía a Hernández y su supuesta “forma de operar”, la llamó “pandillera pagada por narcopolíticos” y le reprochó: “Tienes las manos sucias de dinero con sangre. Pero como te lo advertí, la justicia ya te está quitando la máscara”. Hernández contestó: “yo de ti, sólo sé que no andas bien”, y la acusó de “trabajar para delincuentes de cuello blanco”.
La senadora fue más lejos y afirmó que la ex titular de la Secretaría de Mujeres carece de moralidad. Después añadió: “manejas dinero del narcopacto y tu única fuerza, es la fuerza bruta. Te dije que tarde o temprano se sabría la verdad y esto apenas empieza”. Ninguna de las dos cedió, y el tono dejó claro que el choque ya no era sobre un itinerario cancelado, sino sobre poder, lealtades y acusaciones de corrupción.
El trasfondo es la visita de Ayuso a México, programada inicialmente del 3 al 12 de mayo y que terminó antes de tiempo el 8 de mayo, cuando la presidenta de la Comunidad de Madrid anunció que regresaría anticipadamente. El pleito político se leyó desde el primer momento como una extensión de la confrontación entre el PAN y Morena, con Téllez y Hernández defendiendo posiciones opuestas en público.
Lo que sí quedó claro tras la lluvia de mensajes es que la disputa ya no gira sólo en torno a la agenda de Ayuso, sino a quién impone la narrativa del episodio. Téllez convirtió la salida anticipada en prueba de una operación contra la visitante; Hernández respondió que la española se fue por decisión propia. Entre ambas, la versión que sobreviva será la que mejor resista la pelea en redes.

