Los Detroit Pistons aplastaron el viernes por la noche a los Cleveland Cavaliers 115-94 y forzaron un séptimo partido en la serie de segunda ronda de la Conferencia Este. Fue una victoria construida desde el ritmo, el rebote y la banca, y dejó a Cleveland con su primera derrota en casa de esta postemporada.
Cade Cunningham anotó 21 puntos para Detroit, mientras Jalen Duren terminó con 15 puntos y 11 rebotes. Daniss Jenkins añadió 15, Paul Reed sumó 17 y Duncan Robinson aportó 14 desde el banco después de perderse el Juego 5 del miércoles por una lesión en la parte baja de la espalda. La segunda unidad de Detroit superó 48-19 a la de Cleveland, una diferencia que pesó durante toda la noche.
Detroit también castigó cada error. Convertió 13 rebotes ofensivos en 20 puntos y aprovechó 20 pérdidas de balón de Cleveland para fabricar 28 puntos más. El resultado quedó encaminado temprano: los Pistons se fueron al descanso con ventaja de 54-41, abrieron la segunda mitad con una racha de 12-2 y, cuando Cleveland se acercó a 74-68, respondieron con un parcial de 13-2. Marcus Sasser cerró el tercer cuarto con una bandeja al sonar la bocina para poner el 84-70.
James Harden lideró a Cleveland con 23 puntos, mientras Donovan Mitchell y Evan Mobley aportaron 18 cada uno. Aun así, los Cavaliers nunca encontraron una respuesta sostenida para la presión de Detroit ni para su actividad en ambos tableros. Cleveland, que había sido el sembrado número uno del cruce, llegó a esta noche con marca perfecta en casa en la postemporada; esa condición desapareció en el peor momento.
La serie vuelve ahora a un Juego 7 con Detroit creciendo en el momento justo. Los Pistons ya habían ganado cuatro partidos esta postemporada cuando enfrentaban eliminación, incluido el tramo en el que remontaron un 3-1 ante Orlando y ganaron los últimos tres para avanzar de la primera ronda. Esta vez, el margen no estuvo en la narrativa, sino en la ejecución: la banca, las segundas oportunidades y la defensa de balón empujaron a Detroit hasta una noche que obliga a Cleveland a resolver todo una vez más.

