Lectura: Oleoducto Emiratos anuncia una ruta para esquivar Ormuz y doblar sus exportaciones

Oleoducto Emiratos anuncia una ruta para esquivar Ormuz y doblar sus exportaciones

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Emiratos Árabes Unidos anunció la construcción de un nuevo oleoducto que conectará el país de oeste a este y permitirá sacar crudo sin pasar por el estrecho de Ormuz. El proyecto, llamado , debe entrar en funcionamiento en 2027 y duplicará la capacidad de exportación de a través de Fuyaira.

recibió los detalles durante una reunión del y pidió “acelerar la ejecución del proyecto”, en lo que describió como una “nueva fase de desarrollo” orientada a “satisfacer la demanda energética internacional”. También habló de “resiliencia” al referirse al plan, que llega en un momento en que Abu Dabi ha intensificado sus llamamientos diplomáticos para reabrir Ormuz y responsabiliza directamente a Teherán de cualquier interferencia en una vía por la que circula una quinta parte del petróleo mundial.

El anuncio tiene peso porque Emiratos ha sido uno de los actores más perjudicados por la guerra con Irán. Tras las hostilidades iniciadas el 28 de febrero, Teherán respondió contra los países del golfo Pérsico, y después Irán cerró el estrecho, más tarde bloqueado por las fuerzas estadounidenses. En paralelo, el país registró un desplome superior al 40 % en su bombeo respecto a los niveles de preguerra, una caída del 34 % que subraya hasta qué punto la ruta marítima se había vuelto vulnerable para su sector energético.

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Fuyaira, en la costa oriental y frente al golfo de Omán, es la salida sobre la que Emiratos quiere descargar parte de esa dependencia. El oleoducto busca aliviar una vía que el Gobierno emiratí considera vital para la estabilidad económica global y para las cadenas de suministro, al tiempo que refuerza una estrategia que ya no depende solo de la diplomacia para proteger el flujo de crudo. Emiratos hizo efectiva su retirada de la el pasado 1 de mayo, otro paso que encaja con el giro de su política energética y con la apuesta por ganar margen de maniobra en un mercado que sigue mirando a Ormuz como un punto de presión decisivo.

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