La primera prueba de líder de Playa Conquista, celebrada tras la esperada unificación de los supervivientes, dejó este paso: Gerard fue descalificado por romper las reglas y Ivonne Reyes se convirtió automáticamente en la primera líder de la nueva etapa. Desde ahora, todos los concursantes vivirán en un único lugar, Playa Conquista, en una fase en la que el collar de líder da inmunidad y pesa más que nunca porque la final ya se acerca.
La prueba empezó con Darío y Soto, que bajaron las piernas unos segundos antes de llegar al minuto tres y terminaron con el contenido de sus cubos sobre ellos. Después cayó Gerard, al que María Lamela dejó fuera con un aviso tajante: “Gerard, eliminado. He dicho muchas veces piernas estiradas”. Más tarde, Borja, Alba y Maica perdieron el collar de líder cuando ya no pudieron sostener la posición, y al minuto seis Lamela volvió a intervenir para advertir a Aratz: “Te estoy viendo”, antes de eliminarlo por incumplir las normas.
El tramo final fue una batalla de resistencia en la que Alvar acabó cediendo con las piernas temblando. Ahí se cerró la prueba y Ivonne Reyes pasó a ser la primera líder de Playa Conquista, un resultado que la propia concursante dedicó a los suyos con un mensaje amplio: “Se lo dedico a los ivonnistas, a mi familia, mi hermana, mi hijo, a todos los que me han apoyado, al equipazo que estamos aquí y a nuestra nueva playa”.
La escena resume bien el nuevo mapa del concurso: después de la unificación, ya no hay reparto ni refugios separados, sino una sola convivencia y una sola lucha por el liderazgo. Y el primer nombre que sale reforzado de ese escenario es el de Ivonne, mientras Gerard se va como el primer gran expulsado de la era Playa Conquista y los demás llegan a la nueva fase con menos margen de error que antes.

