José Antonio Kast anunció un apoyo de $30.000 por niño para familias del 80% más vulnerable del Registro Social de Hogares con hijos de 0 a 13 años. Lo hizo durante su primera Cuenta Pública y lo presentó como una ayuda directa para cubrir gastos del hogar.
“Serán $30.000 por niño para ayudar con los gastos del hogar, y llega justo cuando más se necesita”, dijo Kast. La definición importa porque aclara quiénes quedarían dentro del bono 30.000 por hijo: hogares con niños pequeños y con una ficha social ubicada en el tramo más amplio de vulnerabilidad del país.
El mensaje buscó aterrizar la medida en la vida diaria. Kast sostuvo que los primeros años de vida requieren “tiempo, cuidado y plata”, una frase con la que vinculó la crianza con el costo inmediato que enfrentan las familias. También afirmó que “la inversión se está reactivando”, para enmarcar el anuncio como parte de una economía que, según él, empieza a moverse otra vez.
Pero el tono de alivio convivió con una defensa política más dura. Antes de llegar a este apoyo, Kast reconoció que el alza de los combustibles “golpeó fuerte” y agregó: “No lo minimizo, y no lo voy a minimizar”. Luego defendió “la responsabilidad que ha tenido a la hora de enfrentar las decisiones difíciles que, por el bien de Chile, hemos tenido que adoptar”, y cerró esa idea con otra frase: “se ratifica que fue la decisión correcta”.
El anuncio quedó además junto a otras medidas del Plan Chile Sale Adelante, entre ellas las tarifas congeladas del transporte público en la Región Metropolitana, el precio de la parafina congelado durante los meses de invierno, un cupón de gas, apoyo para más de 90.000 taxistas, colectivos y conductores de transporte escolar, y un bono mensual de $100.000 por seis meses para pescadores artesanales. Kast dibujó así una misma línea entre subsidios de emergencia y una agenda económica que, a su juicio, combina reactivación con sacrificios ya asumidos.
Lo que sigue sin resolverse es lo más relevante para las familias que podrían recibirlo: no hay fecha confirmada de inicio ni se explicó el mecanismo de pago. Por ahora, Kast dejó fijado el monto, el grupo beneficiario y la prioridad política; falta saber cuándo y cómo ese bono 30.000 por hijo se convertiría en dinero efectivo para los hogares.

