Sergio Rojas dijo en Que te lo digo que Claudia Schmidt le había contado en off que Leonardo Farkas le ofreció pagarle para que se quedara en Chile y que, tras rechazarlo, se produjo el quiebre entre ambos. Después de la revelación, Schmidt se comunicó con el panel y pidió disculpas por haber olvidado que lo dicho era fuera de grabación.
El tema volvió a mover búsquedas sobre Claudia Schmidt porque la discusión no quedó en una vieja referencia de farándula, sino en una exposición al aire que la dejó directamente obligada a responder. Rojas sostuvo además que ella nunca quiso participar en unas fiestas en las que intervenía Farkas y que él describió como orgías colectivas, un relato que metió a los dos nombres en el centro de una acusación pública.
Lo que agrava el caso es que Schmidt ya había hablado en abril del “lado b” de Leonardo Farkas en el podcast Modo Cahuín, después de que se rompiera su amistad con él y con su esposa. Allí dijo que “todo es más turbio de lo que tú puedas llegar a imaginar” y agregó que había pasado desde tomar vino en caja de cartón hasta estar “en lo más extremo del lujo”, para luego advertir que en algunas fiestas “todo es comprado” y queda “un vacío total”.
Rojas fue más allá en su versión y aseguró que le estaba repitiendo lo que Schmidt le había contado en privado. Dijo que en esas reuniones participaban muchas personas y que ponían “prácticamente a una persona como cordero degollado”, antes de resumirlo como una “tómbola humana”. En el estudio, Paula Escobar reaccionó con sorpresa, mientras el relato seguía subiendo el tono sin que apareciera una respuesta de Farkas.
El punto que sigue sin resolverse es el más delicado: no está confirmado si la supuesta oferta de Farkas ocurrió tal como la relató Rojas, ni si esas fiestas fueron como él las describió. Por ahora, lo único cerrado es que Claudia Schmidt reconoció el desliz de haber hablado en off y que la historia pasó de una confidencia privada a una exposición pública que ahora pone a prueba cada una de esas palabras.

