Germán Naranjo Maldini enfrenta hasta 5 años de cárcel y multas en Brasil después de ser acusado de injuria racial por insultos racistas y homofóbicos a otro pasajero durante un vuelo de Latam en Sao Paulo. El ciudadano chileno fue detenido el 15 de mayo, el mismo día en que se viralizó el video del episodio y salió a la luz el caso.
En las imágenes difundidas ese día se ve a Naranjo Maldini denostando a otro pasajero tras una discusión con la tripulación. Los hechos ocurrieron el 10 de mayo, pero la repercusión pública llegó cinco días después, cuando el video se propagó y las autoridades actuaron. Desde entonces, el acusado permanece en el Centro de Detención Provisional de Guarulhos.
La abogada Estefanía Orellana explicó que el frente penal que se abre para Naranjo Maldini es serio. Dijo que las penas potenciales pueden ir de 2 a 5 años de prisión más multas, y añadió que el Supremo Tribunal Federal de Brasil ha equiparado la injuria racial con el delito de racismo. También señaló que los actos homofóbicos se encuadran en la legislación antidiscriminación como delito. En su lectura del expediente, incluso podría haber libertad condicional si no existe riesgo de fuga, aunque advirtió que la fiscalía suele pedir prisión preventiva prolongada en casos mediáticos de discriminación racial.
El caso llega en un país que endureció hace tres años, en 2023, su legislación contra delitos de corte racial. La Constitución de Brasil establece que la práctica del racismo constituye delito no susceptible de fianza e imprescriptible, y la ley prevé penas de hasta cinco años de cárcel y multas. Ese marco legal explica por qué un episodio ocurrido en un avión, y amplificado después por un video viral, terminó con una detención inmediata y con cargos que pueden escalar rápido en la justicia brasileña.
La defensa ya dejó entrever una línea de choque con la versión de los hechos. Naranjo Maldini dijo: "No era yo. Mi mente estaba en un estado alterado". Esa afirmación introduce la principal fricción del caso: mientras las imágenes muestran una conducta que las autoridades tratan como injuria racial, el acusado intenta separar su responsabilidad del momento captado en video. Con el detenido en Guarulhos y el expediente abierto bajo una legislación cada vez más dura, la próxima decisión judicial dirá si el proceso avanza hacia una pena efectiva o hacia una salida menos severa.

